En Colombia, el Palacio Escondido de un Hombre del Presidente Francés

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“Un hombre muy importante en Francia”

L'église du village de Nilo © Mediapart L'église du village de Nilo © Mediapart

A su vez, el personal se acuerda. En el pequeño pueblo de Nilo, con sus casas de fachadas desconchadas, los antiguos empleados de los "franceses" dan cuenta de dicho delirio de grandeza. Evocan con amargura esos "gringos" que jamás tuvieron una palabra para ellos. Los ven de nuevo, como si fuese ayer, montados a caballo, dando la vuelta al pueblo, principescos. Varios de ellos tienen miedo de mostrarse.

Pero la primera ama de llaves, Gladys Martínez, que vende algunos comestibles en su casa, se acuerda sin temor del tiempo en que preparaba la casa de "Thierry y la princesa". "Llegaban cuando a ustedes les toca el invierno, explica, cohibida y sonriente. A veces, en limusina. Un segundo coche traía sus maletas. Cargaban realmente con muchísimas maletas, para mí esto era muy exagerado. Pero ella era una princesa, y él, un hombre muy importante en Francia."

Gladys y los empleados de casa llevaban un uniforme blanco, con un cactus bordado. En esta fotografía, el ex presidente Andrés Pastrana y su esposa posan con la ama de llaves de los Gaubert:

Le président Pastrana, à gauche.  © dr Le président Pastrana, à gauche. © dr

En una ocasión, de hecho, los Gaubert habían podido llegar a Nilo gracias al helicóptero de Pastrana.

"Cuando venían, éramos ocho o diez empleados, prosigue Gladys. Alguien se encargaba del jardín. Otra persona de los caballos. Había como treinta caballos -algunos han sido vendidos. Había una lavandera y un equipo para la cocina. La comida tenía que estar lista para una hora bien precisa." Los Gaubert habían traído vajilla francesa para las cenas de invitados. Sobre una hoja de papel blanco, Gladys vuelve a trazar el mapa del sitio con nostalgia. "El comedor era inmenso, dice. Había dos torres. La habitación de la princesa, que tenía vista al lago, también era inmensa. Era un lago artificial."

Un lac privé pour les Gaubert © dr Un lac privé pour les Gaubert © dr

Cuando se asombró, un día, al ver la cantidad de trajes de la princesa -un centenar, según recuerda-, Hélène Gaubert le propuso, enternecida, de escoger uno. Hace más de un mes, la antigua ama de llaves se enteró de los problemas judiciales de su antiguo patrón al leer el semanal de Bogotá, Semana. "Nunca supe lo que hacía, dice. Es una historia un poco desagradable. Me parecía que toda la gente que venía era muy elegante. Los admiraba mucho. Decíamos "Aquí viene la princesa!" Era la primera princesa que conocía..."

"Jean-Philippe, Thierry y la princesa inauguraron la base militar de la Espro, añade la antigua ama de llaves. Se volvieron amigos del comandante." "Se infiltraron", echa pestes Joachim Parga, militar jubilado y "controlador de la legalidad" en el municipio de Nilo. "¡Incluso la policía los escoltaba aquí!" Una fotografía comprueba, de hecho, la frecuencia de los favores otorgados por las autoridades.

La police garde la villa "Cactus". © dr La police garde la villa "Cactus". © dr

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Hemos estado en Colombia del jueves 24 al martes 29 de noviembre. Nuestra investigación se llevó a cabo en Bogotá, la capital del país, así como en el pequeño pueblo de Nilo (señalado más abajo por la pequeña figura roja) donde Thierry Gaubert hizo construir su palacio escondido.