El presidente y el sospechoso

Por

¿Podemos imaginar que un hombre sospechoso de múltiples robos, de carterismo, o de agresión sexual tenga el privilegio de representar a Francia en el extranjero? No. Y sin embargo, un hombre sospechoso de corrupción, tráfico de influencias o financiamiento ilícito de campañas presidenciales puede hacerlo. Se trata de Nicolas Sarkozy. Gracias a Emmanuel Macron.

Acceso a los artículos es sólo para suscriptores.

¿Puede imaginar, aunque sea solo un segundo, que un hombre sospechoso de múltiples robos, de carterismo, o de agresiones sexuales tenga el privilegio de representar oficialmente a Francia en el extranjero, sin que ello dé lugar a una efusión de debates, indignación y burlas de todo tipo?