Francia, acusada de vender armas utilizadas contra civiles

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El lunes 22 de agosto, se inició en Génova la segunda conferencia internacional del Tratado sobre el Comercio de Armas (TCA). Su objetivo: impedir la venta de armas susceptibles de ser utilizadas para violar los derechos humanos o cometer crímenes de guerra. Todos los países que ratificaron la convención de la ONU (130 Estados firmantes, más de 80 ratificaciones) se comprometieron a presentar un informe anual de sus exportaciones e importaciones. Sin embargo, a pesar de la relativa exactitud de los datos (ver aquí nuestro reportaje sobre el dossier rendido por Francia), el 27% de los Estados firmantes no han aportado sus respectivos informes antes de la apertura de la cumbre. Moldavia y Eslovaquia ya han anunciado que no tienen ninguna intención de divulgar sus datos.