En el campo de Calais: «Volveremos. Hemos hecho cosas más difíciles»

Por HAYDÉE SABÉRAN

Francia comenzaba a desmantelar este lunes el asentamiento de Calais. Apenas unas horas antes, algunos inmigrantes seguían intentando, por todos los medios, llegar a Inglaterra, poniendo en peligro sus vidas.

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De nuestra enviada especial en Calais.- « Estamos ante un dilema y es estresante. Algunos dicen que hay que irse. Otros piensan que Francia sólo amenaza con destruir la jungla para asustarnos », suspira Salomon, sentado con las piernas cruzadas, en una tienda de color blanco, en el asentamiento de Calais. En vísperas del desmantelamiento « completo » de la jungla, este ingeniero, llegado de Asmara a finales de septiembre, reflexionaba en voz alta. « ¿Merece la pena irse un tiempo, regresar a Calais después y buscar cobijo en algún sitio, o es mejor pasar al plan B, dirigirse a Alemania o a los Países Bajos? ». Y añade: « Si nos piden que nos vayamos, nos iremos. Si nos obligan a subirnos a un autobús, subiremos al bus. Volveremos. Volveremos incluso por la frontera española. Cosas más difíciles hemos hecho, como cruzar Eritrea, escondidos, hasta la frontera. O atravesar el desierto entre Libia y Sudán ». Acto seguido rectifica: « No esperaremos a que nos lleven. Nos las arreglaremos para irnos antes del lunes negro ». El lunes negro, este 24 de octubre, el Estado francés comenzaba a desmantelar y a desalojar a los 8.143 habitantes de la jungla, de ellos 1.294 menores no acompañados.