Él no creía en el « yo », creía en el « nosotros ». Pero el « nosotros » no es numeroso. Benoît Hamon fue eliminado en la primera vuelta de las presidenciales celebrada el domingo 23 de abril, al obtener sólo el 6% de los votos. Ese resultado supone una caída espectacular de 22 puntos, con respecto a los sufragios obtenidos por su predecesor François Hollande hace cinco años. Nunca un candidato del PS había conseguido un resultado tan malo desde Gaston Defferre, en 1969 para la difunta SFIO. Ahora está en juego la supervivencia del Partido Socialista, y la recomposición de la izquierda, eliminada como en 2002 y superada por Jean-Luc Mélenchon (19%).