Después de Mosul, el miedo a nuevos atentados en Occidente

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Los países de la coalición pretenden anticiparse a las consecuencias de la caída de la ciudad iraquí de Mosul, en manos del Estado Islámico desde 2014. La caída de Mosul supondrá, tarde o temprano, el advenimiento de la estrategia de internacionalización del terror del Estado Islámico, que tiene en el punto de mira a Occidente. 

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La batalla por recuperar el control de Irak, en marcha desde principios de año, no está próxima a su fin, pero hace varios meses que se plantea la cuestión: ¿qué va a hacer el Estado Islámico cuando la coalición internacional tome Mosul, segunda ciudad del país en manos del EI? El pasado martes 25 de octubre, en el discurso de apertura de la reunión de París, donde se dieron cita los ministros de Defensa de 13 países de la coalición internacional antiyihadista, el presidente francés François Hollande instó a « anticiparse a las consecuencias de la caída de Mosul », haciendo hincapié en el problema del « retorno de yihadistas extranjeros » a sus respectivos países de origen. « También habrá terroristas que se esconderán y que tratarán de llegar a Raqqa [capital del Estado Islámico en Siria]. Debemos identificarlos. Para ello, es imprescindible compartir la información de que disponemos. Es estrictamente necesario », dijo François Hollande. Esta reunión tenía lugar una semana después del inicio de la ofensiva del Ejército iraquí y de los combatientes kurdos contra Mosul.