Israel-Palestina: el desafío demográfico

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¿Hay en estos momentos más árabes -cerca de 7 millones- que judíos -6,5 millones- en la zona comprendida entre el Mediterráneo y el río Jordán? Una cifra presentada por el Ejército israelí así parece indicarlo. Sin embargo, varios expertos discrepan sobre la cuestión. Y no se trata de un asunto menor, en el corazón del conflicto israelí-palestino, la demografía es un arma política.

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De nuestra corresponsal en Jerusalén.- Un alto mando del Ejército israelí así lo afirmó ante la Comisión de Asuntos Extranjeros y de Defensa de la Knesset, el pasado 26 de marzo. Alrededor de cinco millones de palestinos viven en Cisjordania y en la Franja de Gaza. Si a esas cifras se le suman los residentes palestinos de Jerusalén Oriental, en torno a 323.000, y los árabes israelíes (1,8 millones), los árabes (7,1 millones) superarían en número a lo judíos en la zona que abarca del Mediterráneo al río Jordán. Según el censo anual publicado por el servicio israelí de estadística el pasado 16 de abril, los judíos son 6,5 millones en la región (un cifra que incluye a los colonos instalados en Cisjordania).

Dichos cálculos tienen repercusiones políticas. Y confirma el argumento enarbolado por la izquierda israelí desde hace décadas, a saber, que la demografía palestina es una « bomba de efecto retardado » y que es urgente dar con la solución de los dos Estados antes de que los judíos sean minoría. Sin embargo, en la derecha, esta teoría ha sido invalidada sistemáticamente. Al contrario, los partidarios del Gran Israel, o al menos de la anexión de una parte de Cisjordania, aspiran a conservar una mayoría judía, consideran que la dinámica demográfica es propia a los judíos y que las cifras facilitadas por el Ejército son « falsas ».

Los propios palestinos han hecho suya esta amenaza demográfica. En tiempos de Yasser Arafat, éste se refería al « vientre » de las mujeres árabes como una de las armas que había de permitir que los palestinos superasen a los judíos. En diciembre de 2016, la oficina de estadísticas palestina anunciaba con orgullo que el número de palestinos residentes en Israel, en Cisjordania y en la Franja de Gaza sería equiparable, a finales de 2017, al de lo judíos, superando a éstos en años venideros.

Sergio Della Pergola. Sergio Della Pergola.
Prueba de que se trata de un asunto sensible es que varios expertos israelíes discrepan al respecto. Sergio Della Pergola, profesor y experto en demografía de la Universidad hebrea de Jerusalén, considera que la cifra de cinco millones de palestinos de la que habla el Ejército israelí « se acerca bastante a la realidad ». En su opinión, deberían hacerse « algunas correcciones ». Habría que descontar « al menos 300.000 personas », correspondiente a los palestinos que viven en el extranjero y que siguen contabilizando, y registrar ante la Autoridad Palestina los hijos nacidos de aquéllos.

Por el contrario, en lo que respecta a la población judía, el profesor cree que se pueden sumar las « 400.000 personas no reconocidas como judías por el rabinato pero que están completamente integradas en la sociedad judía israelí. Se trata sobre todo de inmigrantes que han podido instalarse en Israel en virtud de la llamada ley del retorno y que son hijos y nietos de judíos ». Sin embargo, Sergio Della Pergola está convencido de que la paridad entre la población árabe y judía se alcanzará « en una década » en la región. Y añade que la distribución no debería « alterarse mucho » más.

Otro destacado demógrafo israelí, el geógrafo de la Universidad de Haifa, Arnon Soffer, comparte el análisis. « Las cifras presentadas por el Ejército son más o menos ajustadas. A día de hoy, diría que hay tantos judíos como árabes entre el Jordán y el Mediterráneo. Nuestras proyecciones apuntan a que en diez años, la población judía será del 48% y en veinte años, del 46% », añade.

Yoram Ettinger discrepa. El ex cónsul de Israel en Texas, experto contable colegiado, dirige desde hace una década el Grupo de Investigación Demográfico Israelo-norteamericano (GRDIA, por sus siglas en inglés), que se encargan de auditar los datos demográficos de la región. En su opinión, las cifras del Ejército israelí proceden de las autoridades palestinas y no son fiables. « Desde 1997, el Gobierno y la oficina israelí de estadística facilitan las cifras de los palestinos sin comprobarlas », lamenta.

Yoram Ettinger. Yoram Ettinger.
A raíz de las comprobaciones efectuadas por su equipo de investigadores, los palestinos podrían haber hinchado sus estadísticas hace años. Yoram Ettinger llega a hacer mención a unos « 400.000 palestinos » en el extranjero, contabilizados pese « a los estándares internacionales »; un doble conteo por parte de los israelíes y de la Autoridad Palestina de los residentes de Jerusalén Oriental y de los palestinos casados con árabes de nacionalidad israelí; la exageración del número de nacimientos pero también del saldo migratorio palestino; o el registro de personas fallecidas en el primer censo efectuado por la Autoridad Palestina en 1997. En resumen, Yoram Ettinger opina que las cifras presentadas por la oficina palestina de estadística podrían reducirse en más de un millón. De forma que no habría tres millones de palestinos en Cisjordania, sino más bien 1,85 millones y no 1,9 millones de habitantes en Gaza, sino 1,3 millones.

Discrepancias estadísticas

En los últimos días, Sergio Della Pergola y Arnon Soffer han multiplicado las entrevistas concedidas en los medios de comunicación israelíes para abordar la tesis desarrollada por Yoram Ettinger. Para Sergio Della Pergola las afirmaciones del exdiplomático son « completamente ridículas » y servirían « a los intereses políticos de los que quieren quedarse con toda Cisjordania ».

Arnon Soffer habla en términos similares y advierte de que « los colonos » israelíes ensalzan a su « buen amigo Ettinger de ultraderecha » como un « semidiós ». Si bien Sergio Della Pergola admite que las cifras de la oficina de estadísticas palestina deben examinarse « con mucha prudencia » asegura tener confianza en el Ejército israelí para comprobarlas. « Al adaptar las cifras de los palestinos, llegamos a las mismas conclusiones que el Ejército israelí, con quien hablamos sobre nuestro trabajo », añade Arnon Soffer. Ambos profesores cuestionan además la idea de que los residentes de Jerusalén Oriental han sido contabilizados dos veces por parte de los israelíes y la Autoridad Palestina.

Contrariamente al pensamiento dominante, Yoram Ettinger considera que la población judía no tiene nada que temer porque se habría aprovechado de una « tendencia muy positiva » en los últimos 20 años. Una afirmación que confirma una cifra de la oficina israelí, para quien los niveles de natalidad de las mujeres palestinas cayó en 2016 al mismo nivel –alrededor de 3,1 niños–que el de las mujeres judías. Toda una novedad desde la creación del Estado de Israel en 1948. Dicho descenso se explica sobre todo por el acceso cada vez mayor de las palestinas a la educación, lo que les lleva a posponer el momento de la maternidad. Un « fenómeno de occidentalización », observado « en numerosos países árabes », destaca el exdiplomático.

A ese respecto, Sergio Della Pergola reprocha a Yoram Ettinger « la manipulación inaceptable de la demografía ». « Hay que multiplicar la tasa de fecundidad por el número de mujeres en edad fértil », subraya. « Si se observa la estructura de las edades, nos damos cuenta de que la población judía es mayor que la población árabe y que, por ende, los palestinos tendrán más niños ». En cuanto a la tasa da natalidad, « es netamente más elevada entre los árabes que entre los judíos. Por último, existe una noción completamente silenciada, la tasa de mortalidad. Dado que la población árabe es más joven que la población judía, hay muchos menos decesos entre los árabes ».

Pese a ello, Yoram Ettinger no se rinde. En su opinión, « el establishment de los demógrafos oficiales israelíes », representado por Della Pergola y Soffer, se equivoca. « Si se observan sus escritos y sus proyecciones, se puede percibir fácilmente que sus cifras no se parecen en absoluto a la realidad. Se equivocan continuamente », asegura.

« En realidad, las cifras no se pueden comprobar. Sólo se pueden hacer estimaciones a ojo », dice el periodista Stéphane Amar, autor del libro titulado Le Grand Secret d’Israël. Pourquoi il n’y aura pas d’État palestinien [El gran secreto de Israel. Por qué no habrá Estado palestino], a la venta a partir del 16 de mayo. Detrás de estos datos hay dos visiones opuestas. « Ettinger no es demógrafo, es un hombre próximo a la derecha, a Netanyahu, tiene una agenda política, el de la anexión de Cisjordania », precisa el periodista. « Pero Della Pergola y Soffer también tienen una agenda ». Sergio Della Pergola admite estar « convencido personalmente de que el Estado de Israel ha de conservar su mayoría judía » y que el « precio que tiene que pagar » es ceder « parte del territorio ». Soffer se jacta de haber aconsejado a Ariel Sharon para que se retirase de la Franja de Gaza en 2005.

En un capítulo dedicado a esta controversia demográfica, Stéphane Amar alude precisamente a la retirada de Gaza como uno de los elementos que han cambiado la situación, sobre todo a los ojos de la derecha en el poder. « De alguna manera, Gaza ha salido de la ecuación. Y el fracaso de la reconciliación entre Al Fatah y Hamás conforta en la idea de que quizás ya no haya unidad política con Cisjordania », explica. Sin contar Gaza, « y considerando la estimación alta del número de palestinos en Cisjordania, el resultado sería favorable a los israelíes, con el 70% de los judíos y el 30% de los árabes », dice el periodista.

De hecho, el Gobierno de Netanyahu no parece asustarse en exceso frente a las cifras presentadas por el Ejército israelí el 24 de marzo. « Entre 1993 y 2007, era urgente la separación, se decía que la democracia se vería amenazada si derivaba en un Estado de apartheid, como Sudáfrica, o que si no nos separábamos de inmediato, íbamos a perderlo todo. Pero el debate político ya no está focalizado en ese sentido », añade el periodista.

A día de hoy, incluso con las estimaciones de los palestinos, la ultraderecha israelí, representada por el ministro de Educación y ferviente defensor de la colonización, Naftali Bennett, está convencido de que la anexión es viable. Para ello, el Gobierno israelí sigue adelante con sus políticas de colonización con el objetivo no disimulado de anexionar un día al menos una parte de Cisjordania, sobre todo la zona C, que representa el 62% del territorio y alberga los mayores bloques de colonias judías.

Versión española : Mariola Moreno, infoLibresocio editorial de MediapartEdición Irene Casado Sánchez.

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