Líbano: la revolución pacífica celebra la «nueva victoria del pueblo»

Por JUSTINE BABIN Y NADA MAUCOURANT ATALLAH

El primer ministro libanés, Saad Hariri, presentó su dimisión tras las movilizaciones en Trípoli, la segunda ciudad del país. Desde el inicio de las protestas, los métodos pacifistas de los manifestantes han despertado la admiración en el país.

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Correspondencia desde Trípoli (Líbano).- Una joven libanesa camina sobre un podio improvisado en el primer piso de un edificio abandonado en la plaza Al-Nour, centro neurálgico de Trípoli, segunda ciudad más grande de Líbano. Entre dos arengas que instan a la caída del régimen y al fin de la corrupción, la mujer entona el conocido estribillo de la canción Bi sabah el-alf el-talet (« En la mañana del tercer milenio ») de la artista libanesa Carole Samaha: « No conozco ni tu color ni tu religión, todo lo que sé es que eres mi hermano, mi hermano en la humanidad ». Desde el pasado 17 de octubre, asiste a un movimiento de protesta que moviliza a cientos de miles de libaneses y que forzó la dimisión del primer ministro, Saad Hariri, el martes 29 de octubre; la plaza Al-Nour está abarrotada y son numerosas las banderas libanesas que ondean en ella. Bajo el podio, en una pancarta, puede leerse un eslogan en honor del Ejército libanés, mientras que este último vigila a los manifestantes en un ambiente relajado.