Miles de refugiados permanecen atrapados entre las islas griegas y los Balcanes

Por JEAN-ARNAULT DÉRENS y SIMON RICO

Estos refugiados han tenido suerte: llegaron a suelo europeo antes de la puesta en marcha del acuerdo entre la UE y Turquía, que planea devolver a los recién llegados a territorio turco a partir del 4 de abril. Sin embargo, aún están lejos de su objetivo. Desde que la «ruta de los Balcanes» fue cerrada a principios de marzo, 50.000 de entre ellos se encuentran atrapados en Grecia, Macedonia y Serbia. Mediapart fue a su encuentro.

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Idoméni, Chamilo, Kilkis (Grecia).- En un primer momento, Idomeni, en Grecia, cerca de la frontera con Macedonia, sólo era un campamento de tránsito con capacidad para acoger a 1.500 personas. Desde el cierre de la ruta de los Balcanes, a principios de marzo, se ha transformado en un campamento de acogida, pese a no contar con los medios necesarios. Tras un mes de bloqueo, un olor nauseabundo planea alrededor del perímetro oficial donde se concentran los servicios que ofrecen las ONG. La falta de instalaciones sanitarias no ayuda: « Idomeni no es un campamento, es una zona fronteriza en la que se hacinan 10.000 personas, entre ellas, al menos 4.000 niños, en condiciones humanitarias y sanitarias terribles », se indigna Babar Baloch, portavoz del Alto Comisariado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur).