Isabelle Adjani, bajo el encanto (fiscal) de Portugal

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La actriz ha hecho una solicitud de « residencia no habitual » en el país luso. Si la obtiene, sus impuestos se verán sensiblemente reducidos. ¿Pero piensa realmente vivir 183 días al año en el apartamento que ha alquilado en Carcavelos?

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De Françoise Hardy a Laetitia Casta, pasando por Michel Polnareff, Florent Pagny, Johnny Hallyday, Alain Delon o incluso Gérard Depardieu, es larga la lista de artistas, cantantes o humoristas —sin hablar de deportistas— que han encontrado —de manera duradera o provisional— refugios de paz, por razones fiscales, en Suiza (muy conocida por su cómodo forfait fiscal), Bélgica (país usado por las grandes fortunas francesas que quieren huir del impuesto de solidaridad sobre las grandes fortunas) o, excepcionalmente, en Rusia. 

Pero, hasta ahora, la actriz Isabelle Adjani no había dado que hablar en estos asuntos extra-artísticos. Y un país como Portugal no tenía la reputación de ser un El Dorado, salvo para los jubilados franceses que, cada vez más numerosos, aprecian pasar allí sus días. Pero sin duda las modas evolucionan a gran velocidad, incluso las modas fiscales. Porque, según nuestra investigación, es Portugal el país en el que se ha fijado la conocida actriz francesa, con la esperanza de obtener el muy ventajoso estatuto fiscal de « residente no habitual ». Como este estatuto está visiblemente cada vez más en boga para ciertos contribuyentes franceses, particularmente los jubilados, hemos decidido interesarnos en él a través del caso de la actriz: ella eligió proceder a la liquidación judicial de su sociedad, en 2014, para poner en pie su nuevo montaje fiscal, que pasa por Portugal. 

Incluso si es difícil evaluarlos con precisión, no hay duda de que las ganancias de la célebre actriz son considerables. Porque, además de los cachés que percibe por las películas en las que actúa, también está bajo nómina de grandes marcas; contratos de « imagen », por usar la jerga del sector. En definitiva, la actriz es muy bien remunerada por marcas conocidas y, como contrapartida, participa en algunos eventos o presta su nombre únicamente para asegurar formidables impactos publicitarios a estas insignias. 

A modo ilustrativo, Isabelle Adjani cerraba de esta forma en abril de 2010 uno de estos contratos a través de su empresa, denominada Isia Films, con Lancel, la célebre marca de marroquinería de lujo. 

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Según este contrato, estaba por tanto previsto que la empresa de Isabelle Adjani, cuya gerente es su señora de la limpieza, Maria X, percibiera « una regalía mínima garantizada anual de 100.000 euros durante los dos primeros años contractuales », regalía que podía incluso ser muy superior, puesto que estaba previsto que sería igual al 5% de la cifra de negocios realizada por los productos asociados al nombre de Isabelle Adjani. 

Mediapart ha podido tener conocimiento de algunas facturas emitidas por Lancel como complemento al fijo mínimo de 100.000 euros anuales embolsados por la actriz. Aquí, como ejemplo, dos de esas facturas:

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Cómo Françoise Meyer-Bettencourt perdió 250.000 euros

Para el periodo comprendido entre el 1 de abril y el 30 de junio de 2013, la actriz percibió 99.245,59 euros en « remuneración por el bolso 'Isabelle Adjani ». Y durante los tres meses siguientes, desde el 1 de julio de 2013 a finales de septiembre de 2013, percibió, por el mismo concepto, una remuneración complementaria de 65.462,65 euros. 

Isabelle Adjani firmó otros contratos del mismo tipo, en la misma época, con marcas no competidoras entre sí, intervinientes en otros sectores de actividad. En 2012, es Isabelle Adjani, de nuevo ella, a quien el célebre joyero Poiray elige como musa para su campaña mundial de publicidad, de la que toda la prensa femenina rinde cuestas (aquí, por ejemplo, el artículo de la revista Marie-Claire). Y si no hemos logrado tener conocimiento de las ganancias de la actriz por este otro contrato, nos imaginamos que son tan fabulosos como en el caso de Lancel. 

Además, seguro que hay otros contratos que no son conocidos. Un ejemplo: el 26 de febrero de 2013, toda la prensa femenina se hace eco de la presencia de Isabelle Adjani en el desfile de Etam, una conocida marca de prêt-à-poter para mujer. 

Estas son, por tanto, las ganancias que Isabelle Adjani ingresa desde hace muchos años a través de sus actividades como imagen de marca, por medio de su sociedad Isia Films. Según las cifras que hemos podido determinar, los productos cobrados por la empresa alcanzaron los 983.885 euros solo en 2010, y 502.169 en el año siguiente.

Y estas ganancias —siempre fuera de su caché como artista— no son las únicas. Ocurre también que las grandes fortunas esponsorizan, a veces a fondo perdido, a Isabelle Adjani, pensando sin duda que es una buena política tenerla cerca. Este fue, por ejemplo, el caso de la millonaria Françoise Meyers-Bettencourt, heredera del inmenso imperio L'Oréal, que firmó el 7 de diciembre de 2010 un contrato con una sociedad a la que Isabelle Adjani está ligada. 

Este contrato nunca se hizo público. Solo fue notorio que Isabelle Adjani acarició, un día, el proyecto de pasar al otro lado de la cámara para codirigir un primer largometraje llevando a la pantalla la vida de la pintora impresionista Berthe Morisot (1841-1895). En su momento, muchos periódicos se hicieron eco (aquí, por ejemplo, un artículo de Libération). Luego, como el proyecto finalmente no se llevó a cabo, nadie volvió a hablar de ello. 

La historia real no es, sin embargo, esa. Fue Françoise Meyers-Bettencourt quien aceptó financiar el proyecto. Este es el contrato que cerró en su día con Isabelle Adjani: 

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Según el contrato, estaba por tanto previsto que Françoise Meyers-Bettencourt aportara un primer desembolso de 250.000 euros a Isabelle Adjani, desembolso que, según nuestras informaciones, fue efectuado. Pero luego el proyecto fracasó, y la empresa podría haber sido víctima de una estafa. La millonaria había perdido el total de las sumas que aportó para financiar el proyecto. 

183 días al año en Carcavelos

No es el único obstáculo encontrado por Isabelle Adjani. Según nuestras informaciones, ha encontrado a menudo grandes dificultades, pese a la importancia de sus ingresos, para hacer frente a sus obligaciones fiscales, debiendo en ocasiones recurrir a préstamos de personas próximas para pagar sus impuestos. 

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¿Es esto, entonces, lo que ha incitado a Isabelle Adjani a plantearse cambiar de estatus fiscal? En cualquier caso, en octubre de 2014, solicita y obtiene del tribunal de comercio de París la liquidación de su sociedad, denominada Isia Films. 

Y poco tiempo después, Isabelle Adjani procede a la creación de una nueva sociedad, denominada Luminescence Films, pero inscrita no ya en París, sino... en Lisboa, en Portugal. En un primer momento, es el marido de su señora de la limpieza, un tal Rui Manuel X, quien es el gerente de la sociedad. Después, Isabelle Adjani toma ella misma la dirección de la empresa. 

¿Por qué escoger Portugal? Porque existe un estatus fiscal muy particular. Como explica la nota de un experto (consultable aquí), el abogado fiscalista Laurent Hugelin, realizado para la web Maison au Portugal (Casa en Portugal): « Las personas físicas que se instalan en portugal están exoneradas de toda tasa con título de impuesto sobre la renta, con una duración de diez años, y de aquellas por ingresos de fuentes extranjeras como las pensiones. Es necesario, para esto, que la persona en cuestión no haya sido residente en Portugal en el transcurso de los cinco años anteriores ». Este estatus fiscal particular y cómodo, cuanto menos, es el de los « residentes no habituales ». La nota del fiscalista precisa que en el caso de los ingresos sometidos al impuesto de sociedades, el estatus de los residentes no habituales puede ser ventajoso porque permite « también a los profesionales con actividades de 'gran valor añadido' el no ser tasados, incluyendo en Portugal, más que al 20%». Pero, en todos los casos, el contribuyente debe poder probar ante la administración fiscal, tanto en Francia como en Portugal, que vive al menos 183 días al año en este último país. 

Por tanto, es visiblemente este estatuto fiscal lo que ha gustado a Isabelle Adjani y lo que busca obtener. ¿Cómo? Alquilando un apartamento, en el que ha domiciliado la sociedad Luminescence Films, como muestra un extracto del registro aquí incluido; apartamento que se encuentra en Carcavelos, una pequeña aldea a una veintena de kilómetros de Lisboa.  

Allí donde Isabelle Adjani ha alquilado un apartamento

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En la dirección indicada en el extracto del registro (que hemos ocultado parcialmente), adonde hemos acudido, no hay huellas de Isabelle Jasmine Adjani, ni de su sociedad « unipersonal » con capital de un euro. Este nuevo barrio de la periferia de Lisboa emergió de la tierra hace menos de diez años y aún no está terminado. A los pies del edificio, un calcateiro pavimenta a la portuguesa una acera que lleva a un descampado. A 300 metros, la avenida Marginale que corre a lo largo de la costa, y luego el mar. Ordenados a lo largo de las calles que llevan nombres de todos los países de Europa, de una parte y otra de la avenida de Portugal, pequeños bloques construidos por la clase media que trabaja en la capital. 

Ningún nombre en el buzón del « 2º derecha », pero es la práctica habitual en este país. Las contraventanas están cerradas y nadie responde cuando llamamos por el telefonillo. Interrogado por este medio, el vecino del 2º izquierda dice que no hay nadie. « Ahora mismo, nadie », retoma. « Había alguien esta mañana, pero ha salido ». ¿Conoce a los inquilinos? « No ». El propietario del 1º derecha, que vuelve de dar un paseo con sus dos labradores, no confirma esta presencia. « El apartamento no está ocupado ». De vez en cuando, explica, se queda en él una pareja de portugueses que viven en Angola. Al menos, es lo que cree. 

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Pese a la proximidad del mar, a decir verdad cuesta imaginar a la sulfurosa intérprete de Verano asesino pasando de ahora en adelante los suyos en Carcavelos, en este ambiente correcto pero sin mucho glamour. Porque si decenas de miles de jubilados franceses han tomado desde 2013 la decisión de instalarse en Portugal, el estatus de « residente no habitual », que les otorga durante diez años una exoneración completa de impuestos sobre sus pensiones ingresadas en Francia, impone por tanto residir allí por lo menos 183 días al año. En tanto que artista, Isabelle Adjani debe también poder beneficiarse de la tasa única de un 20% sobre los ingresos que le serían abonados en Portugal, por ejemplo por una sociedad creada a tal efecto. Pero siempre con la limitación de los 183 días. 

Según nuestras informaciones, Isabelle Adjani ha puesto en marcha este sistema para que sus ingresos de imagen, que le son ingresados directamente, sin pasar por su empresa, tributen a una tasa del 20%, comparado con la tasa del impuesto sobre la renta que culmina en Francia en el 45%. Los ingresos eventuales de jubilación que podría percibir serían defiscalizados íntegramente. Y, si ha creado una sociedad, es sobre todo para ofrecer una garantía a la administración de su instalación en Portugal. 

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Interrogado por Mediapart, David Lepidi, abogado de Isabelle Adjani, ha aceptado responder a nuestras preguntas: sus respuestas figuran de manera íntegra en este enlace. En resumen, estas son sus observaciones: « 1) Sobre los ingresos por los servicios de imagen, de un total perfectamente razonable, hay una retención del 5% en Francia (artículo 13 de la convención fiscal franco-portuguesa del 14 de enero de 1971) y la imposición en Portugal será del 20%, suponiendo que Isabelle Adjani active su estatus de residente no habitual, lo que no es el caso hoy. Recuerdo que mi clienta es residente fiscal francesa. Portugal no es un destino buscado en el plano fiscal, no presenta ventajas fiscales suficientemente interesantes a disposición del contribuyente francés como para motivar una partida de Francia a menos de jubilarse, cosa que no es el deseo de la señora Adjani. 2) La sociedad Luminescence Film fue creada para un proyecto de largometraje en Portugal que no condujo a nada. De hecho, la sociedad Luminescence Films ha coproducido la película Carole Matthieu para ARTE hasta el momento, filme sin explotación, y no realizó ninguna cifra de negocio. Salvo error por mi parte, la tasa, no de IS [Impuesto de Sociedades] sino de IRC [Imposto sobre os Rendimentos das Pessoas Colectivas, un impuesto sobre sociedades en vigor en Portugal] no es del 20%, sino del 23%, y esto es totalmente indiferente del régimen fiscal personal de la señora Isabelle Adjani. 3) El día en que se hace una petición de estatuto, no se cumplen las condiciones del estatuto, por lo que uno se compromete únicamente para el futuro, importa poco a este respecto que la clienta no haya pasado 183 días en Carcavelos. Recuerdo que la vivienda ocupada por la señora Adjani en Carcavelos es un pied-à-terre, una residencia secundaria, situada a 100 metros de amigos cercanos, y perfectamente conocida por la administración fiscal francesa ». 

Como nuestra investigación había dado a entender, Isabelle Adjani no vive todavía en Portugal. Pero, ¿cuenta verdaderamente con pasar allí 183 días al año en un futuro? Para ser honestos, encarnando ella las mayores marcas del lujo parisino, nos preguntamos realmente si sus fans que pasen por Carcavelos tendrán la oportunidad de verla contemplar el mar desde el pequeño balcón del 2º derecha... 

Versión española : Clara Morales, infoLibresocio editorial de Mediapart. Edición Irene Casado Sánchez.

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