Ucrania: la violencia se recrudece con la guerra de información como trasfondo

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A pesar del alto al fuego alcanzado el pasado mes de febrero, los ataques de artillería contra zonas residenciales forman parte del día a día en el este de Ucrania. La misión de observación especial de la OSCE denuncia la violencia de ambas partes. Sus 513 observadores trabajan sin descanso sobre el terreno. Sin embargo, la manipulación de la información se multiplica. La confusión y los errores se suceden como demuestra uno de sus últimos y polémicos informes. 

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Es un escándalo del que apenas se ha hablado en Europa occidental, mientras que en Rusia y en Ucrania, algunos han hecho el agosto. El pasado lunes día 3, la misión especial de observación en Ucrania (Special Monitoring Mission o SMM por sus siglas en inglés) de la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE) publicó en su boletín diario una información sensacionalista que, tras una verificación, demostró ser falsa.

El antepenúltimo párrafo aseguraba que durante la inspección de cinco lugares donde los combatientes separatistas de la República Popular de Donetsk depositan sus armas, los observadores pudieron hablar con « un hombre armado que vigilaba una de las instalaciones y que afirmó pertenecer, como todos los hombres presentes en el lugar, a la 16ª brigada aerotransportada de Orenbourg (Rusia). Ninguno de ellos llevaba una insignia distintiva », apuntaba el informe. 

Extracto del boletín del 3 de agosto de 2015. © SMM Extracto del boletín del 3 de agosto de 2015. © SMM
 

Sitiada en el lugar desde 2014, la misión de la OSCE, que cuenta con 513 observadores de 40 países diferentes, emite diariamente minuciosos informes sobre la aplicación de los acuerdos de Minsk 2: en particular, respecto al cese del fuego y la retirada de armas pesadas en el frente. Publica también cada día una « tabla de violaciones del cese del fuego».

El martes 4 de agosto, la información sobre la supuesta presencia de soldados rusos en Ucrania fue ampliamente relatada por los medios de comunicación ucranianos y ciertas páginas web rusas independientes. Pero algunas horas después, se puso en evidencia: no existe en el seno de las fuerzas armadas rusas ninguna « 16ª brigada aerotransportada de Orenbourg », como mucho, una vigesimosexta brigada especial de los servicios secretos de la armada (GRU, por sus siglas en ucraniano), de la que tres miembros murieron en Ucrania a principios de mayo, como ya lo contaron entonces varios activistas, apoyándose en sólidas pruebas (que pueden consultarse en este enlace).

El ministerio ucraniano de Información se vio obligado a reaccionar en su página de Facebook, explicando que se trataba « bien de una operación especial que pretendía desacreditar a los medios ucranianos y a la OSCE, o bien de una chorrada de los terroristas rusos » (apelación que designa a los combatientes separatistas de Donbass). Ante lo que parece más que nada una metedura de pata, la misión de la OSCE prefirió guardar silencio. Mientras, otros se regocijaban.

La web Sputnik, la voz oficial del Kremlin en Francia, publicó un artículo irónico sobre « la brigada fantasma » descubierta por la OSCE. Dmitri Peskov, el portavoz del presidente ruso Vladimir Putin, se apresuró en remarcar que este tipo de « alegaciones » ya habían tenido lugar en otras ocasiones y que « no habían dado con nada en concreto.»

Toda una serie de elementos demuestran, sin embargo, la presencia de soldados rusos en el este de Ucrania. El marzo pasado, la Novaïa Gazeta publicó el detallado testimonio de un soldado buriata de la quinta brigada de tanques en Oulan Oudé, ligada a la unidad militar nº 46108. Se prestó voluntario para combatir con varios de sus compañeros en Donbass, cerca de Debaltsevo, donde sufrió graves quemaduras en la cara.

A mediados de julio, una investigación de Gazeta.ru, llevada a cabo en el seno de la 33ª brigada motorizada de la unidad militar nº 22179, contaba la historia de diez soldados profesionales –los kontraktniki— que, acosados por su mando para comprometerse « voluntariamente » en el este de Ucrania, habían preferido desertar.

La foto de la portada del libro sobre los crímenes en Ucrania: la ciudad de Donetsk en llamas. La foto de la portada del libro sobre los crímenes en Ucrania: la ciudad de Donetsk en llamas.
Finalmente, la misión de la « 16ª división aerotransportada » desapareció del panorama mediático, barrida por otro episodio que hizo arder las redes sociales, esta vez contra Moscú. Varias webs, entre ellas stopFake.org, revelaron que el comité de investigación ruso, que acaba de editar un libro sobre Los crímenes cometidos en el este de Ucrania por los soldados y los combatientes nacionalistas pro-Kiev, había publicado en su portada un ordinario fotomontaje. Se trataba de una vista aérea de Donestk ardiendo, tras intensos bombardeos, una imagen sobre la que se dibujaron llamas gracias a Photoshop.

Así prosigue la guerra de información que se libra entre Moscú y Kiev. Mientras, en el este de Ucrania, los incidentes que se cobran vidas y los actos bárbaros se han convertido en algo cotidiano. Ambos bandos están implicados, como lo recordó recientemente un informe de Amnistía Internacional.

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