China frente al rompecabezas de Corea del Norte

Por ELODIE GOULESQUE

Presionado por la Casa Blanca, Pekín se encuentra entre la espada y la pared para lograr detener las pruebas nucleares de Corea del Norte, su viejo aliado. Al gobierno chino le encantaría poder controlar a Kim Jong-un, que se ha vuelto impredecible. Xi Jinping obtendría a cambio el fin de los ejercicios militares de Estados Unidos en Corea del Sur.

Acceso a los artículos es sólo para suscriptores.

De nuestra corresponsal en Pekín (China).- De pie y estoico frente a un centenar de oficiales de alto rango sentados frente a él en el Gran Salón del Pueblo de Pekín [sede de la Asamblea Popular de China, máximo órgano legislativo del país], Xi Jinping deseaba promover la paz a principios de agosto, coincidiendo con la celebración del 90 aniversario del Ejército Popular de Liberación. Con ese discurso, el presidente del gigante asiático quería mostrar no sólo que el ejército debe obedecer al Partido Comunista y que China está dispuesta a luchar por defender su territorio, sino también que quiere trabajar con otras potencias internacionales para mantener la paz. En un clima de tensión en la región, este último mensaje es tranquilizador. Mientras que Donald Trump pide a China ser más estricta con su vecino norcoreano, el mandatario chino parece querer apaciguar las tensiones.