El anuncio de ruptura en Cataluña condiciona el futuro político inmediato en España

Por y Yolanda González

Las posiciones ya están claras: el nuevo presidente de Cataluña, Carles Puigdemont, continuará la hoja de ruta hacia la construcción de una república catalana independiente. Y el Gobierno en funciones recurrirá a todos los instrumentos legales para frenarlo. Este choque de trenes irrumpe en un escenario en el que los partidos negocian para la investidura del presidente español. La situación en Cataluña será el eje del debate.

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Choque de trenes. Desde este domingo, la Generalitat ya tiene un presidente, Carles Puigdemont, que se ha comprometido a sacar adelante, punto por punto, la resolución del Parlament, declarada inconstitucional por el Tribunal Constitucional, que marca la hoja de ruta hacia la construcción de una república catalana independiente. Pero también tiene en frente a un Gobierno en funciones, el de Mariano Rajoy, dispuesto a echar mano de « todos los mecanismos legales existentes » para frenar que esa resolución salga adelante. En los últimos meses, el último capítulo de este choque de trenes se veía venir porque los puentes entre ambos frentes estaban rotos. Y ahora es un Gobierno en funciones que, salvo cambios de última hora se extenderá en los próximos meses, el que debe liderar la respuesta del Estado al « desafío soberanista ».