Elecciones 20D: 15 claves sobre la imagen y la oratoria de un debate propio de otro tiempo

Por y Ibon Uría

Los candidatos de PP y PSOE, Mariano Rajoy y Pedro Sánchez, debatieron este lunes 15 de diciembre por última vez en campaña. Los expertos creen que ninguno obtuvo una victoria clara y que el formato y la escenografía no fueron acordes con los tiempos actuales en televisión.

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En España, los candidatos a la Presidencia del Gobierno de PP y PSOE, Mariano Rajoy y Pedro Sánchez, debatieron este lunes por última vez en campaña electoral. Lo hicieron en un enfrentamiento organizado por la Academia de las Artes y las Ciencias de la Televisión y moderado por su presidente, Manuel Campo Vidal.

El cara a cara se tensó cuando los candidatos abordaron cuestiones relacionadas con la corrupción. Fue el momento en el que Sánchez atacó con dureza a Rajoy –« Usted no es un político decente », le espetó– y en el que el conservador reprochó al líder del PSOE su intervención. « Ha sido una intervención miserable –dijo Rajoy a Sánchez–. No se recuperará nunca de la afirmación ruin, mezquina y deleznable que ha hecho ».

Más allá del contenido de los discursos, de los datos y propuestas que esgrimieron ambos, la mayoría de expertos en comunicación política y oratoria consultados por infoLibre, socio editorial de Mediapart, creen que el debate recordó a los cara a cara « de otros tiempos ». Tanto por la puesta en escena como por el tono crispado por momentos y centrado en los reproches por acciones del pasado, varios analistas coinciden en ese diagnóstico.

Estas son las impresiones sobre el debate y las claves que aportan Antoni Gutiérrez-Rubí, asesor de comunicacion y consultor político; Belén Andueza, doctora en Comunicación Audiovisual y experta en comunicación política; Fermín Bouza, sociólogo y profesor de la Universidad Complutense de Madrid y Diego Crescente, analista y socio de Mas Consulting. 

  • 1. Un formato antiguo

« Este formato ya no tiene cabida en la televisión de hoy », dice Andueza. La experta considera que el debate resultó, sobre todo, « aburrido » y que los candidatos con sus intervenciones no contribuyeron sino a « hacerlo más pesado ». Crescente añade que, « de golpe », los electores volvieron a enfrentarse a un « formato clásico » que les hizo retroceder « más de una década ».

« El debate se pareció incluso a los viejos de Aznar y González [en 1993] », apunta el experto, que considera que estos espacios « ya no consiguen mantener el interés de la gente » porque se sitúan « al margen » de las demandas de la sociedad, que no se siente reflejada ni en las formas ni en el fondo de la discusión.

  • 2. Un decorado de otro tiempo

« Triste y opaco, con un fondo gris y una iluminación pobre », así define Andueza el escenario del debate, organizado por la Academia de la Televisión. « Es un debate de hace muchos años », diagnostica. Y no sólo fue el espacio físico en el que se desarrolló: también la cabecera inicial, la música empleada para dar paso a las pausas... en resumen, los elementos audiovisuales fueron « tristes » y « poco acertados » en su opinión. 

  • 3. Desenfoques y planos poco acertados

Belén Andueza explica que los realizadores hicieron uso de planos de cámara poco frecuentes en el lenguaje audiovisual más moderno. « El plano cenital que usaron es horrible », critica con dureza en referencia a la imagen en la que se podía observar la cabeza de los candidatos desde el ángulo superior.

La doctora en Comunicación Audiovisual explica que esa inclinación de la cámara hizo que se le viera mucho la calva al presidente Rajoy. « Cualquier realizador habría cambiado de ángulo y lo hubiera evitado », comenta. Añade que tampoco es frecuente el recurso al escorzo. Finalmente, apunta que en al menos dos ocasiones –una por candidato– la imagen apareció desenfocada.

Crescente concuerda con esta apreciación y resalta que, a diferencia de lo visto en otros debates de esta campaña –como el organizado una semana antes en Atresmedia– los realizadores no recurrieron ni al plano americano ni al frontal, que provocan una sensación de que el interviniente se dirige a las cámaras y, por tanto, a los espectadores. Optaron, en su lugar, por otros planos que enfatizan la sensación de que los participantes en el cara a cara se enfrentan entre sí ajenos a la realidad de quienes están al otro lado de la pantalla. 

  • 4. Un moderador superado

Andueza también se muestra crítica con el papel del moderador, Manuel Campo Vidal. A su juicio « no hizo nada » por cortar el « rifirrafe » que surgió a propósito de los temas de corrupción. « Es un moderador que no modera », zanja. El resto de analistas no son tan críticos y pasan por alto el papel del presidente de la Academia de Televisión. 

  • 5. El minuto inicial

Precisamente el moderador concedió al inicio del enfrentamiento un minuto a cada uno de los candidatos para dirigirse a los espectadores. Sánchez aprovechó para atacar a Rajoy –« Este cara a cara es el único que ha accedido a celebrar el señor Rajoy »– mientras el conservador se centró en la necesidad de « continuar con las políticas reformistas ». 

¿Sacaron partido al máximo ese discurso inicial? Andueza cree que no: « A ambos les ha costado mucho aprovechar ese minuto », comenta. Del candidato socialista dice que estuvo « nervioso » y « rígido », y que lo transmitió « con su expresión facial ». De Rajoy critica que incluso hubo momentos en los que no miró directamente a cámara en un momento en el que se dirigía a los electores. 

  • 6. El inicio: Rajoy nervioso y Sánchez marca agenda 

Antoni Gutiérrez-Rubí destaca que, en los compases iniciales del debate, Pedro Sánchez fue quien puso los temas del debate sobre la mesa y quien « marcó la agenda » de la conversación. « Las propuestas las saca Pedro Sánchez, mientras que Rajoy se centra en responder. Uno ataca, otro contesta. Si esto fuera fútbol, diríamos que Sánchez tiene la pelota y está más tiempo en campo rival », resume.

Crescente, por su parte, opina que en esa fase de la conversación « el único perdedor del debate fue el espectador », por cuanto « el contenido fue predecible ». Fueron los minutos en los que se expusieron datos sobre economía y empleo como cuestiones centrales. Andueza, finalmente, considera que los líderes de PP y PSOE se mantuvieron « muy comedidos » en los primeros intercambios del cara a cara.

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