La denuncia silenciosa del #MeToo llega a Japón

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Desde abril de 2019, manifestantes japonesas se dan cita todos los días 11 de cada mes para reclamar la reforma de la ley sobre agresiones sexuales. Las esperanzas se han reavivado tras la victoria judicial de una de las figuras del movimiento, una víctima de violación.

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De nuestra enviada especial en Tokio (Japón).- Primero llegaron con flores, girasoles, rosas, amapolas envueltas en una ira sorda. Después, en la plaza situada frente a la bulliciosa estación de trenes de Tokio, durante casi dos horas, sus relatos de agresiones suspendieron el tumulto que, de costumbre, impregna todo a su paso. Era el 11 de abril de 2019. Desde entonces, todos los meses, el mismo día, varios cientos de mujeres japonesas se dan cita para exigir la reforma de la ley sobre la violación y las agresiones sexuales. Y en cada convocatoria son más las ciudades que se suman a la iniciativa. El martes 11 de febrero, se dieron cita en 33 prefecturas, del norte al sur del país.