Los centristas de Unión Sionista amenazan a Netanyahu

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Con independencia de los resultados de las elecciones que celebra Israel este martes, no se puede desdeñar ninguna hipótesis de gobierno, tampoco una hipotética coalición entre los dos partidos antagónicos. Benjamin Netanyahu no descarta repetir como primer ministro a pesar del rechazo de buena parte del electorado. 

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Algunos paseantes, una o dos garitas abiertas de par en par, ni una voz, ni un canto, ni una banderola... El pasado miércoles 12 de marzo, el Bulevar Rothschild de Tel Aviv había perdido los aires contestatarios. Las pocas manifestaciones convocadas al inicio de la campaña no llegaron a reavivar el fuego de las importantes movilizaciones sociales del verano de 2011. Entonces, 500.000 personas se dieron cita en el centro de la ciudad para denunciar las condiciones de vida, el incremento de los precios de la vivienda y el empobrecimiento que padecía una parte de la sociedad israelí.

Si se presta atención, en Rothschild sí quedan rescoldos de las protestas: los manifestantes de la semana pasada han dado paso a los defensores del lobby. Y este cambio no es necesariamente una buena noticia para el Gobierno de Netanyahu ni para el Likud. A la cabeza de estas organizaciones que abanderan el cambio está el V15 (abreviatura de Victory 2015), que ha instalado una de sus sedes de campaña en pleno bulevar.