Los griegos, que desde el comienzo de la crisis se sienten gobernados desde Bruselas, no tenían necesidad de pasar por esto. El jueves 11 de diciembre, en una entrevista concedida a la cadena de televisión austriaca ORF III, Jean-Claude Junker aseveró que no deseaba que « fuerzas extremas llegaran al poder » en Grecia. Con esa afirmación se estaba refiriendo a la izquierda radical de Syriza, principal partido de la oposición vencedor en las elecciones europeas del pasado mes de mayo y que puede convertirse en la fuerza más votada en caso de que se adelanten los comicios legislativos. Pese a fingir no querer pronunciarse sobre ningún partido político, de cara a las elecciones presidenciales, adelantadas inesperadamente a este miércoles 17 de diciembre, el presidente de la Comisión Europea añadió : « Prefiero volver a ver rostros conocidos en enero. »