Energía: la cumbre europea olvida el clima, o casi

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Bruselas acogerá este jueves y viernes un consejo de jefes de Estado europeos sobre energía. El encuentro se anuncia trágico para la lucha contra el cambio climático.

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Un consejo de jefes de Estado europeos se reunirá este jueves y viernes en Bruselas para hablar del clima. Este evento se anuncia, ¡sorpresa!, verdaderamente trágico para la lucha contra el cambio climático. El encuentro será presidido por Donald Tusk, antiguo primer ministro polonés y gran amigo del carbón. La última versión del « draft » de conclusiones que acaban de transmitir a los Estados miembros, supera las peores expectativas de los observadores ecologistas. En resumen: aceleración de proyectos de infraestructuras para promover la electricidad y el gas (emisores de CO2), a penas mención de las energías renovables y de la reducción del consumo, obsesión por la soberanía energética, ignorando la importancia de la eficiencia y dejando una puerta abierta al gas y al petróleo de esquisto bituminoso (a través del apoyo a los recursos « locales » – « indigenous » en inglés).



En definitiva, a tan solo nueves meses de la cumbre Paris Climat 2015, no se trata ningún punto serio sobre la transición hacia un sistema energético más sobrio.

Desde la filtración del documento el lunes 16 de marzo, expertos y ONG han pedido auxilio al Élysée, rezando para que François Hollande, como futuro presidente de la Cop 21, trate de enverdecer las conclusiones de la cumbre. Pero, hasta el momento, París se ha mostrado muy prudente en lo que respecta al tema, más interesado por mantener las buenas relaciones con sus socios que por llegar hasta el final en el conflicto sobre la lucha y la defensa del clima. 

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