Fútbol, samba, religión y protesta en Brasil

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La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, no llama terroristas a sus manifestantes, como hizo el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan a los suyos; ni nazis o etarras, los adjetivos favoritos del Gobierno español ante cualquier contestación. La presidenta de Brasil ha dicho que se siente orgullosa de los manifestantes en las calles de Río de Janeiro, São Paulo y nueve ciudades, porque luchan por un mundo mejor y apoya a aquellos que se expresan de forma pacífica. Asegura que es necesario escucharlos.