François Hollande, la película de su pareja, y la venta de aviones de combate franceses a la India

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La venta de 36 aviones de combate franceses construidos por Dassault a la India, durante la presidencia de François Hollande, se encuentra en el centro de un escándalo que no deja de crecer en el país. Sospechando un « inmenso fraude », la oposición india reclama una investigación sobre el negocio, alegando favoritismo, mala gestión de fondos públicos y puesta en peligro de la seguridad nacional. En el centro de las críticas: las circunstancias en las que Reliance Group fue designado como socio de la empresa francesa Dassault en la construcción de las aeronaves. La investigación revela que en el mismo momento en el que se firmó el acuerdo, la empresa india Reliance invirtió en una película producida por la pareja del entonces presidente francés, la actriz Julie Gayet.

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« Un día, llegaron los indios, y la película pudo hacerse ». Este es el recuerdo de un miembro del equipo de la película Tout là-haut, coproducida por Julie Gayet en 2016. Tout là-haut se inspira en la historia de un joven alpinista, Marco Siffredi –interpretado por el actor Kev Adams-, fallecido en 2002 durante un descenso en snowboard en el Everest. Con un presupuesto de 10 millones de euros, la financiación india -3 millones de euros en un principio y finalmente reducida a 1,6 millones- fue un salvavidas inesperado para una película que tardaba demasiado en comenzar.

El generoso mecenas, Anil Ambani, director general de Reliance Group, no es otro que el socio indio de Dassault Aviation en el mercado de aviones de caza Rafale, objeto de un acuerdo intergubernamental firmado simultáneamente por François Hollande. Una coincidencia puramente fortuita, según el ex presidente y su pareja, que llamó especialmente la atención a la prensa de India. 

La actriz Julie Gayet y François Hollande. © Reuters La actriz Julie Gayet y François Hollande. © Reuters

La venta de Rafale se ha convertido en un asunto de Estado en Nueva Delhi. Sospechando un « inmenso fraude », relacionado con el precio de los aviones y el rol del grupo Reliance, los parlamentarios de la oposición recurrieron el pasado jueves al Comptroller and Auditor General of India (CAG), el Tribunal de Cuentas en India, pidiendo una investigación sobre este negocio por « mala gestión de fondos públicos, puesta en peligro de la seguridad nacional, favoritismo y violación de las disposiciones legales de los acuerdos por parte de Dassault Aviation ». En el memorándum depositado en el CAG, la firma francesa se ve cuestionada por el acuerdo de « compensación » firmado con Anil Ambani, que obliga a Dassault a reinvertir localmente el 50% del acuerdo de la venta. El grupo de armamento francés, dirigido por Éric Trappier, ha indicado a Mediapart que no hará « ningún comentario ».

Así, la oposición acusa al primer ministro Narendra Modi de favoritismo por haber « velado » por que este contrato de compensación sea asignado a la sociedad de Ambani, que nunca ha escondido su apoyo al jefe del Gobierno. 

Reliance Defence Limited es, además, « una sociedad privada sin experiencia en la fabricación de aviones de caza », que fue registrada « doce días » antes del anuncio, el 28 de marzo de 2015, de la compra de 36 aviones Rafale por Narendra Modi, durante una visita a París, añaden en su acusación.

El 31 de agosto, el periódico The Indian Express señalaba la contribución del socio de Dassault a una película coproducida por la actriz Julie Gayet. Para el equipo de la película Tout là-haut, fue un shock. « Si descubro que recibí el dinero para que el otro vendiera [aviones] Rafale, sería gracioso », ironiza Serge Hazanavicius, el director de la película, que precisa que él « no vio los contratos ». « Los indios llegaron tarde a la producción –continúa-. Yo necesitaba estar en los contrafuertes del Himalaya, y lo conseguí ». En aquella época, la llegada de la financiación india no sorprendió a nadie. La decisión de rodar en India, donde el socio contaba con la logística de una filial de cine, estaba tomada, todo facilitaba la grabación de las escenas de los altiplanos –tibetanos en el guión-, así como el ascenso hacia los campamentos de base.

Todo era prácticamente normal hasta la difusión de un comunicado por el mecenas indio Anil Ambani, el 24 de enero de 2016. El dueño de Reliance Group, una de las mayores empresas del país, líder de las telecomunicaciones, anuncia « una colaboración franco-india única » con las productoras Julie Gayet, de Rouge International, y Elisa Soussan, de My Family, que gestiona las películas de Kev Adams. Se trata del mismo día de la llegada de François Hollande a Nueva Delhi en el marco de una visita de Estado de tres días. El título provisional de la película: Nomber one.

Ignoramos si este anuncio estaba dirigido al presidente francés. En todo caso, llegó en el momento justo. Interrogado por Mediapart, François Hollande asegura que él no estaba « para nada informado » de esta colaboración y que « ignoraba todo » de la empresa de Ambani. En efecto, el viaje presidencial estaba consagrado a otros asuntos, el objetivo no era otro que concluir la venta de aviones Rafale –un posible tercer trato para la empresa aeronáutica, tras firmar con Egipto y Qatar-. El primer ministro indio Narendra Modi hace saber, a partir del 25 de enero, que ha « encontrado un acuerdo intergubernamental » con François Hollande para la compra de aeronaves.

« Intervine en este affaire ante los dos primeros ministros, para decir que me sentía concernido por esta negociación –explica François Hollande a Mediapart-. Inicialmente, la compra debía ser de 126 aviones, luego, tras las conversaciones con el Gobierno, los indios reformularon su propuesta, menos atractiva para nosotros, pues se trataba de 36 aviones únicamente. Pero la fabricación estaba prevista en Francia, contrariamente a la propuesta precedente, así que perdíamos por un lado, pero ganábamos por otro.»

Éric Trappier, director general de Dassault Aviation, en el salón de Bourget en 2015. © Dassault Éric Trappier, director general de Dassault Aviation, en el salón de Bourget en 2015. © Dassault

Pero el nuevo dispositivo preveía también este contrato de « compensación », hoy en día criticado, entre Dassault Aviation y su socio… Reliance. ¿Cómo y por quién este último fue elegido? « Nosotros no teníamos nada que decir sobre este tema –continúa François Hollande-. Fue el Gobierno indio quien propuso este grupo de servicio, y Dassault negoció con Ambani. Nosotros no tuvimos elección, aceptamos el interlocutor que nos fue asignado. Por eso, por otro lado, este grupo no tuvo que darme las gracias por nada. Ni siquiera podía imaginar que hubiera alguna conexión con una película de Julie Gayet.»

Esta versión contradice la de las autoridades indias, que mantiene que fue únicamente Dassault quien eligió Reliance. « El ministerio de Defensa no desempeñó ningún papel en la selección de los socios indios por parte del vendedor », reaccionó Anil Ambani en un comunicado de prensa publicado el pasado mes de agosto.

El ex presidente señala, además, que el aporte financiero de Ambani a la película fue « una negociación realizada con Kev Adams ». Esta es la respuesta de Julie Gayet. « My Family pidió a Reliance, a través de uno de sus socios, Visvires, que participara en la gira financiera de la película –explica en un email a Mediapart-. Por lo tanto, por la única iniciativa de My Family, Reliance invirtió en la película en torno al 10% del presupuesto [16% en realidad – ndlr], en condiciones similares a las de otros inversores del film. En lo que concierne a Anil Ambani, una vez más es la productora de My Family quien nos presentó cuando la película ya había sido rodada en Francia.»

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Julie Gayet nos envío sus comentarios vía email, el 16 de septiembre. François Hollande fue contactado telefónicamente en dos ocasiones, el 18 y el 19 de septiembre.