Historia, memoria, política: el legado del franquismo

Por Julián Casanova (infolibre)

Cuatro décadas después de la muerte de Franco, hoy en primera plana tras su exhumación del Valle de los Caídos, la dictadura continúa siendo objeto de controversia política y de debate público. Con memorias divididas, esos trágicos sucesos del pasado han proyectado su larga sombra sobre el presente. Julián Casanova, catedrático de Historia Contemporánea en la Universidad de Zaragoza, analiza el legado del franquismo.

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Franco comenzó el asalto al poder en julio de 1936 con una sublevación militar y lo consolidó tras la victoria en una guerra civil. Muertos Hitler y Mussolini, cuya ayuda había sido decisiva para su triunfo en la guerra, Franco siguió 30 años más. Ese gobierno autoritario tan prolongado tuvo efectos profundos en las estructuras políticas, en la sociedad civil, en los valores individuales y en los comportamientos de los diferentes grupos sociales. En 1945, Europa occidental dejó atrás 30 años de guerras, revoluciones, fascismos y violencia. Pero España se perdió durante otras tres décadas ese tren de la ciudadanía, de los derechos civiles y sociales y del Estado de bienestar.