El doble castigo de los periodista sirios

Por FLORENCE MASSENA

Después de cinco años de conflicto, los asesinatos y los secuestros de periodistas en Siria han convertido el trabajo de la prensa en una labor extremadamente difícil. Mohammed Abdullah y Louai Hinedi son dos profesionales que han decidido, empujados por su sentido del deber de informar, contribuir con su trabajo a plasmar en la Historia parte de esta guerra.  

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Corresponsal en Beirut (Líbano).- Jóvenes, sonrientes y en la treintena. Mohammed Abdullah y Louai Hinedi son originarios de Siria. Ambos son periodistas y han documentado el conflicto de una forma diferente, aunque complementaria. El primero para la agencia Reuters desde Guta, a las afueras de Damasco; el segundo desde Kuwait, para el diario Al-Akhbar. Louai Hinei, de padres sirios, nació en Kuwait, país en el que trabajó como periodista, primero mientras le salía un trabajo en el área del derecho internacional y después por pasión. « Trabajé como periodista y editor local en Kuwait durante tres años, después, empecé a trabajar para Al Akhbar, un periódico libanés de izquierdas, como corresponsal en el Golfo, en Siria », explica. « Más tarde, decidí mudarme a Líbano en enero de 2014 para estar cerca de la redacción y también de algunos miembros de mi familia, que continúa en Damasco ». De este modo, tuvo ocasión de escribir sobre la situación de los refugiados en Líbano y de las elecciones presidenciales de 2014, sobre las que admite haber sido « muy crítico » y haber mostrado « mucho enfado ».