España: miles de personas se manifiestan contra la sentencia a 'La Manada': «No es abuso, es violación»

Por y Raquel Maluenda Y Fernando Varela

Miles de personas protestan en toda España contra la decisión judicial de condenar a La Manada por abusos sexuales, pero no por los delitos continuados de agresión sexual. « Vergüenza », « Si no nos matan, no nos creen » o « Si no digo nada, también es violación », fueron algunas de las consignas más escuchadas en la capital. La defensa de la víctima y las críticas a la sentencia de La Manada, un grupo integrado por cinco jóvenes acusados de abusar sexualmente de una joven durante los Sanfermines de 2016, han logrado poner de acuerdo a la práctica totalidad de la política española. 

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Antecedentes:

La Sección Segunda de la Audiencia de Navarra ha condenado a los cinco integrantes de La Manada por abusos sexuales y no por agresión sexual. Los delitos se diferencian por el uso de la violencia y la intimidación, con lo que los tres magistrados entienden que los abusos se produjeron sin consentimiento pero sin que concurrieran esas circunstancias.

Por ello absuelve a los cinco acusados de los delitos continuados de agresión sexual, robo con violencia e intimidación y contra la intimidad, si bien a uno de ellos lo condena por el hurto del teléfono de la víctima.

Todos ellos se enfrentaban a penas de cárcel que superaban los 20 años por delitos de agresión sexual, contra la intimidad y robo con intimidación. En concreto, el Ministerio fiscal pidió para ellos 22 años y 10 meses de prisión; la acusación particular reclamó 24 años y nueve meses, y las acusaciones populares elevaron esta petición a los 25 años y nueve meses de prisión. Las defensas, por su parte, pidieron la absolución de los cinco acusados. 

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Tras hacerse pública la decisión judicial, miles de personas se concentraron este jueves frente al Ministerio de Justicia en Madrid para mostrar su disconformidad con la decisión de la Audiencia de Navarra, por la que condenaba a nueve años de cárcel a los cinco integrantes de La Manada por abusos sexuales a una joven durante los Sanfermines de 2016, pero les absolvía de los delitos continuados de agresión sexual, robo con violencia e intimidación y contra la intimidad, salvo a uno de ellos, al que castigaba también por el hurto del teléfono de la víctima.

Miles de personas protestan frente al Ministerio de Justicia, Madrid, 26 de abril de 2018. © infoLibre Miles de personas protestan frente al Ministerio de Justicia, Madrid, 26 de abril de 2018. © infoLibre

A las 20.00 horas, miles de personas se fueron adueñando de la calle madrileña de San Bernardo al grito de « Vergüenza », que fue una de las consignas más escuchadas junto con « No es abuso, es violación », « Si no nos matan, no nos creen », « Si no digo nada, también es violación » o « sola, borracha quiero llegar a casa ». Una calle que a lo largo de la tarde se fue haciendo pequeña para los asistentes, que finalmente recorrieron también Gran Vía y tomaron la plaza de Sol.

El apoyo de los manifestantes a la víctima quedó patente desde los primeros instantes de la concentración. Especialmente sonoros fueron los gritos de « Yo sí te creo » o « Tranquila, hermana, aquí está tu manada », recuperado de la protesta que tuvo lugar el pasado mes de noviembre también frente al Ministerio de Justicia, después de que el juez del caso aceptase un informe realizado por detectives privados sobre la vida privada de la víctima que concluía que siguió haciendo vida normal, al tiempo que rechazaba admitir unos mensajes de Whatsapp de los cinco acusados en los que podría haber indicios de otro caso de acoso sexual.

« Hemos venido para apoyarla, para que sepa que no está sola y para pedir justicia y que echen de este sistema a todos los jueces machistas », expresó Elena. « Es una vergüenza. No tenemos por qué salir a la calle con miedo y no queremos que nuestras hijas lo hagan », consideró otra asistente, Carmen. « Es una vergüenza que unos jueces digan que simplemente por estar en silencio, sometida, eso no es violación. No es justicia », remachó Rafael.

Numerosas pancartas mostraban también su repulsa a la decisión judicial que no considerar lo ocurrido como una agresión sexual, por no apreciarse, a juicio de los magistrados, violencia ni intimidación. « Nosotras somos La Manada. No es abuso, es violación », rezaba la pancarta del movimiento feminista madrileño. « Si no te resistes te matan, si te resistes no te creen » o « No es no », reclamaba otras dos. Otro cartel hacía mención a las recientes condenas a presos y tuiteros: « Qué cara sale la libertad de expresión en España y qué barata la violación ».

No faltaron tampoco apelaciones directas a los jueces: « Jueces machistas fuera del juzgado », « Fuera machistas de los juzgados » o « A esos jueces inhabilitación », fueron los gritos más escuchados en este sentido. De forma paralela a las reivindicaciones físicas, más de 180.000 personas han firmado una petición en Change.org en la que piden la inhabilitación de los magistrados encargados de dictar sentencia en el juicio.

Concentraciones en todo el país

Tras conocerse la sentencia este jueves, colectivos y asociaciones feministas convocaron manifestaciones en toda España y algunas ciudades europeas, como Berlín, Lisboa, Londres y Bruselas.

Así, miles de personas, 6.000 según la Guardia Urbana, se congregaron en la barcelonesa plaza de Sant Jaume desde antes de las 19.00 horas, momento en el que estaba convocada una concentración frente al Ayuntamiento, que desplegó un lazo morado en la fachada, junto al amarillo en defensa de los presos independentistas. La concentración derivó en una manifestación que avanzó por Via Laietana y llegó ante la estación de Francia, para luego avanzar hacia la Fiscalía y el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC), informó Europa Press.

Miles de personas se concentraron asimismo ante los juzgados de las tres capitales vascas para mostrar su « indignación » por la sentencia. La concentración de Bilbao, a la que acudieron 10.000 personas según fuentes municipales, colapsó el tráfico en las calles adyacentes.

Protesta en las calles de Valencia en contra de la sentencia de 'La Manada', 26 de abril de 2018. © infoLibre Protesta en las calles de Valencia en contra de la sentencia de 'La Manada', 26 de abril de 2018. © infoLibre

Multitudinaria también fue la concentración que recorrió el centro de Valencia. Los manifestantes se congregaron a las 19.00 horas de la tarde frente al Ayuntamiento de la capital valenciana con proclamas de « Hermana, yo sí te creo », « No es abuso, es violación » o « La Manada somos nosotras ». Más de mil personas, 1.600 según Delegación del Gobierno en Aragón, se manifestaron desde el Palacio de los Luna de Zaragoza, sede del Tribunal Superior de Justicia de Aragón (TSJA), hasta la plaza del Pilar para protestar contra la sentencia.

Miles de personas respondieron también a la llamada de los movimientos feministas en Galicia. En Santiago, la Praza 8 de marzo se llenó de participantes, liderados por una pancarta con el mensaje: « Rebelión, desobediencia, contra su violencia ».

La sevillana Plaza Nueva fue igualmente escenario de una gran concentración en la que se mostró su desacuerdo con la decisión judicial al grito de « No es abuso, es violación ».

La política española cierra filas a favor de la víctima y critica la sentencia

La defensa de la víctima y las críticas a la sentencia de La Manada, han logrado poner de acuerdo a la práctica totalidad de la política española, únicamente con alguna excepción en el PP y en Ciudadanos.

La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, después de señalar su respeto al fallo judicial, se mostró partidaria de estudiar su contenido y de que los poderes públicos analicen lo sucedido « para evitar que conductas como esta se vuelvan a repetir en el país ».

Javier Maroto, vicesecretario de Política Social y Sectorial del PP, fue mucho más expresivo que la vicepresidenta y no dudó en afirmar su « profundo rechazo » a la decisión de los jueces, « como ciudadano y persona comprometida con las mujeres y contra la violencia ejercida contra ellas ». « No es no », subrayó.

Su condena sin paliativos contrasta con la opinión expresada por el presidente del PP en Extremadura, José Antonio Monago, que se limitó a recordar que « si alguien de las acusaciones entiende que la sentencia no se ha dictado conforme a derecho cabe la opción de recurso » y se negó a opinar sobre el fallo porque, como representante público del poder legislativo, tampoco le gustaría que un juez opinase sobre su labor política.

Tampoco la ministra de Igualdad, Dolors Montserrat, quiso ir más allá de mostrar su respeto a las sentencias, gusten o no. En todo caso, indicó a través de Twitter, que « nada cambiará nuestro firme compromiso en la defensa de las mujeres y en la lucha contra la violencia que sufrimos por el solo hecho de serlo ».

El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, fue uno de los más contundentes: « Ella dijo no », aseguró en un apunte publicado también en Twitter. « Te creímos y te seguimos creyendo. Si lo que hizo #LaManada no fue violencia en grupo contra una mujer indefensa, ¿qué entendemos entonces por violación? », se preguntó.

Nada más conocer el fallo judicial, el PSOE recordó que hace apenas unos días registró en el Congreso una proposición de ley para reformar la Ley del Poder Judicial con el fin de impartir a los profesionales que trabajan en la justicia « una efectiva formación y especialización » en el tratamiento de violencia de género.

Y, a última hora del día, cuando decenas de miles de mujeres protestaban en las calles de las principales ciudades españolas, los socialistas pidieron una reunión urgente de la Comisión de Seguimiento del Pacto contra la Violencia de Género. El fallo de La Manada demuestra, asegura el PSOE, la necesidad « de abordar la aplicación de las medidas previstas, especialmente en el ámbito del derecho a la tutela judicial efectiva para las mujeres ».

Iglesias: es un fallo « vergonzoso » y « asqueroso »

El más critico, sin duda, fue el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, que no dudó en tachar de el fallo de « vergonzoso y asqueroso ». Al condenar a los acusados por abuso sexual y no por agresión sexual, los jueces están « lanzando el mensaje a las mujeres de que, si no se juegan la vida » en un caso así, lo suyo no se considerará una violación.

« Hace años se decía que dentro del matrimonio no podía haber violación », recordó. « Que se podía violar. Hace años se decía que si la mujer no se resistía no había violación. Creo que no hemos avanzado lo suficiente », lamentó en declaraciones a la cadena La Sexta.

Iglesias destacó que « esto no es un problema de la dureza del Código Penal », sino « de qué hecho se atribuye a un delito muy concreto ». En este contexto, indicó, « el mensaje que se está trasladando es que no hubo ni violencia ni intimidación ». Un mensaje que consiste en decir que cinco hombres pueden meter a una mujer en un portal y violarla y, « como ella no se ha resistido » a pesar de que sus agresores representaban una fuerza claramente superior, « no hay violencia ni hay intimidación ». « Esto no se puede consentir », concluyó.

El más tibio de los grandes partidos fue el líder de Ciudadanos, Albert Rivera. A través de Twitter, primero dejó claro que « como cargo público » siempre respetará y acatará las sentencias judiciales, aunque no le gusten. « Pero reconozco que como ciudadano y como padre me cuesta asumir la sentencia » contra los miembros de La Manada. « Todo mi apoyo a la víctima y a su familia », remató.

A la espera de los recursos

Además de criticar el desenlace del proceso judicial, algunas voces han apuntado la necesidad de que la absolución por el delito de agresión sexual sea corregida en tribunales superiores. Así lo dijo la secretaria de Políticas de las Mujeres del PSC, Raquel Sànchez, y lo reclamó expresamente el Gobierno de Navarra, que ejerce la acusación popular.

La portavoz del Gobierno foral, María Solana, y la consejera de Relaciones Ciudadanas e Institucionales, Ana Ollo, comparecieron ante los medios para transmitir su « respeto, apoyo y solidaridad con la víctima y su familia » y señalar que el Ejecutivo navarro, aunque respeta las decisiones judiciales, no comparte el criterio que han seguido los jueces en este caso.

La sentencia « no responde a la postura que los servicios jurídicos del Gobierno de Navarra han defendido en este proceso »« rebaja significativamente el delito cometido de forma que interpreta que no hubo violencia ni intimidación », lamentó Ana Ollo. Por esa razón, anunció, que los servicios jurídicos del Ejecutivo foral « ya están trabajando de manera intensa en el análisis de esta sentencia » con la intención de presentar un recurso. « No compartimos la calificación que se ha hecho del delito », subrayó.

También la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, manifestó que es una sentencia que ni « comprende » ni « comparte ». Su homólogo extremeño, Guillermo Fernández Vara, aseguró que « bien haríamos en aprovechar estos días para reflexionar sobre esto y sacar enseñanzas positivas. Y una tiene que ser que algo ocurre cuando la gente no lo entiende », insistió. « A la mujer se le exigen unos comportamientos extraordinarios en lo que tiene que ver con su posicionamiento para que se considere si hay intimidación o fuerza o no ». Para avanzar en este asunto es necesario considerar « qué es lo que se le está exigiendo a una mujer respecto de sus comportamientos sexuales para poder considerar que haya podido haber intimidación o fuerza ».

El portavoz del Gobierno Vasco, Josu Erkoreka, calificó de « inconcebible » la absolución del delito de agresión sexual con violencia e intimidación. « No es concebible que un hecho de estas características pueda producirse o pueda tener lugar sin violencia y sin intimidación, salvo que se arranque o se haga un planteamiento que cosifique a la mujer o que considere que la violencia machista es plenamente legítima », apuntó.

La presidenta del Govern balear, Francina Armengol, también manifestó su « apoyo total y absoluto » a la víctima « ante una decisión difícil de asumir ».

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