Estados Unidos investigó al movimiento Occupy Wall Street con el protocolo para terroristas

Por

En catorce ciudades de Estados Unidos este movimiento social fue considerado una amenaza terrorista. El organismo de seguridad que realizó las investigaciones fue inicialmente creado para « prevenir la amenaza terrorista » y « reunir información acerca de armas de destrucción masiva ».

Artículo en acceso libre. Descubre y lee todo en Mediapart Abonarse

Cuando el debate acerca de la política de seguridad y defensa de la administración Obama ha llegado con más fuerza a la opinión pública estadounidense, incluido el uso de aviones no tripulados de combate –o también denominados drones–, un documento ha salido a la luz e ilustra perfectamente las diferentes posturas mostradas por Estados Unidos en la lucha contra el terrorismo. Se trata de un informe publicado esta semana por la ONG de tendencia progresista Centro para los Medios y la Democracia (CMD, por sus siglas en inglés), que muestra cómo en el marco de la guerra contra el terrorismo acaecido tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 se fraguó una red de vigilancia en torno a los activistas de Occupy Wall Street, un movimiento ciudadano nacido en Estados Unidos el 17 de septiembre de 2011 con el fin de protestar contra los efectos de la crisis económica y que denunciaba las diferencias entre los más ricos –rebautizados como el 1%– en detrimento del 99% restante.

 © Reuters © Reuters
El documento& (PDF)& está titulado como La disidencia bajo el terrorismo : cómo la unidad nacional de lucha antiterrorista, en colaboración con las grandes empresas americanas, arremetió contra Occupy Wall Street. El estudio es el resultado del análisis de los documentos intercambiados durante los años 2011 y 2012 por los diferentes actores de la lucha contra el terrorismo. El periodista Beau Hodai, asociado del CMD, ha sido el encargado de recopilar y extraer los detalles más relevantes de aquellos escritos, en nombre de la ley estadounidense que regula la libertad de información.

En la página 37 del documento se puede encontrar un fragmento que resume a grandes rasgos la investigación al completo. « Una cosa está clara : la lectura de los expedientes recuperados de los centros de fusión de inteligencia [centros creados después de los atentados del 11-S para que los agentes de la lucha antiterrorista, la policía local, el FBI, la CIA y otros organismos privados pudiesen compartir informaciones] muestran que el personal del FBI encargado de la “seguridad interior” se mostró demasiado deseoso al vigilar el movimiento Occupy Wall Street, hasta llegar a un punto que roza la obsesión [...]. »

Occupy Wall Street NYC #GlobalRevolution Subs Español © AdrYeah Dih

¿Cuál fue resultado de aquellas pesquisas? Las prácticas utilizadas por los organismos estatales contra activistas que simplemente expresaban libremente su opinión –tal como garantiza la Primera Enmienda de la Constitución de Estados Unidos– se revelan, como absurdas, abusivas e incluso ilegales.

El periodista Beau Hodai basa sus hipótesis, principalmente, en el caso de Arizona. Según sus investigaciones, los activistas del movimiento Occupy de la ciudad de Phoenix fueron vigilados desde su nacimiento por la Policía municipal y por agentes locales de antiterrorismo, desarrollando su trabajo desde uno de los famosos centros de fusión. Estos locales fueron inicialmente creados para prevenir la amenaza terrorista » y « reunir información acerca de armas de destrucción masiva ».

Continùa leyendo en Mediapart Acceso ilimitado al periódico participación libre en el club Abonarse