Estados Unidos investigó al movimiento Occupy Wall Street con el protocolo para terroristas

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Cuando el debate acerca de la política de seguridad y defensa de la administración Obama ha llegado con más fuerza a la opinión pública estadounidense, incluido el uso de aviones no tripulados de combate –o también denominados drones–, un documento ha salido a la luz e ilustra perfectamente las diferentes posturas mostradas por Estados Unidos en la lucha contra el terrorismo. Se trata de un informe publicado esta semana por la ONG de tendencia progresista Centro para los Medios y la Democracia (CMD, por sus siglas en inglés), que muestra cómo en el marco de la guerra contra el terrorismo acaecido tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 se fraguó una red de vigilancia en torno a los activistas de Occupy Wall Street, un movimiento ciudadano nacido en Estados Unidos el 17 de septiembre de 2011 con el fin de protestar contra los efectos de la crisis económica y que denunciaba las diferencias entre los más ricos –rebautizados como el 1%– en detrimento del 99% restante.