« El Estado Islámico no es el único que está destruyendo el patrimonio en Siria »

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Las milicias integristas del Estado Islámico sitiaron el jueves 21 de mayo la ciudad histórica de Palmira, a 240 kilómetros al noreste de la capital siria, Damasco. Una victoria estratégica –a la que han seguido múltiples ejecuciones y otros actos violentos– que supone una grave amenaza para el patrimonio arqueológico de la ciudad.