El crecimiento a cualquier precio de las minas y campos colombianos

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El crecimiento de la economía, junto con las conversaciones de paz entre el gobierno y las FARC en La Habana, podría conducir a una mejor distribución de la riqueza en Colombia. Sin embargo, este no es el camino tomado por el gobierno, cuya prioridad es atraer a los inversores extranjeros, desarrollar la agroindustria y la explotación minera. 

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De nuestro enviado especial en Colombia.- Colombia hace publicidad. El presidente Juan Manuel Santos se pone fácilmente el traje de comercial, alabando por el mundo los avances de su país. Se encontró con François Hollande en París a principios de noviembre de 2014 y a finales de enero de 2015. Las gestiones dan sus frutos. Manuel Valls, desde América del Sur, hizo un llamamiento el 25 de junio a las empresas para que inviertan en el país. Los periodistas extranjeros fueron invitados a descubrir los encantos, a la vez modernos y rústicos, de un país en pleno bum. Campañas publicitarias atrapan al turista deseoso de aventura: « El único riesgo es querer quedarte », aseguran los paneles publicitarios en los aeropuertos. ¿Y el conflicto armado? Es pasado. Mire, el Gobierno discute con las FARC en La Habana. Mire (pero no muy de cerca), el Estado realiza concesiones. ¿No son verdes, solidarios, estos nuevos objetivos de desarrollo? No lo dude más, nuevas tierras pacíficas se abren ante usted. Venga a gastar e invertir en este país de la cucaña que no conoce la crisis.