Arabia Saudí prevé, por primera vez, ejecutar a una mujer, militante de los Derechos Humanos

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Hasta ahora, ninguna militante de los derechos fundamentales ha sido ejecutada públicamente en Arabia Saudí. Mujeres reconocidas culpables de asesinato, sí, y en general son ejecutadas con una bala en la cabeza –las decapitaciones están reservadas a los hombres-. Es el trágico destino que, sin embargo, podría conocer la disidente Israa al-Ghomgham, de 28 años, para quien el Fiscal del Reino ha estipulado recientemente una condena a muerte, también para otras cuatro militantes. Su proceso comenzará el 28 de octubre ante el Tribunal de Seguridad Especial, creado para juzgar los casos de terrorismo pero, según la organización Human Rights Watch, utilizado esencialmente para perseguir a la oposición.