En La Habana, los cubanos se enfrentan a un futuro incierto

Por Charles Carrasco

Miles de personas desfilan por la Plaza de la Revolución para rendir homenaje al padre de la revolución cubana. La nostalgia de la revolución impregna el ambiente. En otros barrios de la ciudad, los más jóvenes y algunos « fidelistas » –aquellos que solo han conocido el régimen de Castro- muestran su impaciencia frente a un sistema anclado en el pasado.

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De nuestro enviado especial en La Habana (Cuba).- Juan suda a chorro tratando de vender botellas de agua en una callejuela adyacente a la Plaza de la Revolución. « Hay tanta gente como en un día de fiesta », se alegra el vendedor ambulante. Decenas de miles de cubanos de luto –militares de alta graduación, obreros, funcionarios– caminan con ramos de flores y velas en las manos en dirección a la inmensa explanada que, desde que murió Fidel Castro, acoge las ceremonias de homenaje. Filas bien organizadas en la misma plaza, un espacio mítico desde donde el « héroe nacional » solía dirigir a la nación sus encendidos discursos, de varias horas de duración.