Palabra clave : chalecos amarillos

Contra el antisemitismo, sin ambigüedades

Por

El odio absoluto del otro, el antisemitismo no es una variante del racismo, sino su núcleo duro. Toda indulgencia, relativismo o negligencia frente a sus manifestaciones abre la vía a la jerarquía de las humanidades. Toda instrumentalización política de esta causa suprema, la debilita, corriendo el riesgo de llegar a desacreditarla.

La izquierda europea, entre el asombro y la fascinación por el movimiento de los «chalecos amarillos»

 © Mediapart © Mediapart

En España, en Grecia e Italia, los años de austeridad han visto surgir -y, a veces, desinflarse– movimientos sociales y fuerzas políticas. La movilización francesa despierta curiosidad, a veces empatía y fascinación, pero también desconfianza, en estos países europeos.

En Francia, los «pañuelos rojos» desfilan contra los «chalecos amarillos»

Por

La tarde del domingo 27 de enero, la « marcha por la República » convocada por los « pañuelos rojos » desfiló en el centro de la capital francesa para evitar que la democracia y la representación sean « confiscadas » por los chalecos amarillos. « Nosotros también somos el pueblo », se convirtió en uno de los principales eslóganes de los 10.000 manifestantes que acudieron a la cita, según las cifras de la Prefectura de París.

¿Estamos ante la última edición de Davos?

Por
Klaus Schwab, fundador del Foro de Davos. © DC Klaus Schwab, fundador del Foro de Davos. © DC

Este 2019, las ausencias marcan el Foro de Davos. Por primera vez desde su creación en 1971, no habrá ninguna delegación de representantes estadounidenses. El presidente chino también ha anulado su visita, al igual que la primera ministra británica debido al Brexit o Emmanuel Macron por la crisis social protagonizada por los « chalecos amarillos ». Algo parece haberse roto, quizás de forma irremediable, en el relato de la mundialización feliz.

«Chalecos amarillos»: la violencia del Gobierno aviva la violencia del país

Por
Una obra del artista Pascal Boyart, PBOY, en homenaje a los « chalecos amarillos » en un muro de París, el 7 de enero. © Reuters Una obra del artista Pascal Boyart, PBOY, en homenaje a los « chalecos amarillos » en un muro de París, el 7 de enero. © Reuters

A partir de una revuelta contra el alto costo de la vida, el movimiento de los chalecos amarillos conlleva la exigencia de una respiración democrática, del compartir y del intercambio, en lugar de la verticalidad presidencial. Responder a ella con más represión es demostrar su debilidad y su irresponsabilidad. Sí, su irresponsabilidad, porque lejos de apaciguar y unir a la gente, así es como dividimos y agravamos.

«Chalecos amarillos»: la responsabilidad de la izquierda

Por
rts29a7x

El mejor aliado del poder frente a los « chalecos amarillos » es la extrema derecha, cuya acción antisemita y racista arruina las exigencias democráticas y sociales del movimiento. La responsabilidad de la izquierda es, a partir de ahora, decisiva para evitar este frente a frente mortífero. Pues, a fuerza de divisiones y precauciones, la izquierda corre el riesgo de perderse este acontecimiento.

De izquierda a derecha, todos buscan su referéndum para contentar a los «chalecos amarillos»

Laurent Wauquiez en Puy-en-Velay. © Cuenta de Twitter de Laurent Wauquiez Laurent Wauquiez en Puy-en-Velay. © Cuenta de Twitter de Laurent Wauquiez

Los grandes partidos, de izquierdas y derechas, quieren demostrar que son los más indicados para sacar adelante el referéndum de iniciativa ciudadana que reclaman los « chalecos amarillos ». La batalla, marcada por las ambigüedades, se centra en la mejor manera de implicar más directamente a los franceses en la vida democrática.

«Chalecos amarillos»: el Gobierno de Macron atrapado en su propia demagogia fiscal

Por
Manifestantes en el peaje de Montgiscard, en las afueras de Toulouse. © ER Manifestantes en el peaje de Montgiscard, en las afueras de Toulouse. © ER

Ante la presión de los llamados « chalecos amarillos », el Gobierno de Emmanuel Macron asegura defender la bajada impositiva, uno de los principales reclamos del movimiento. Una retórica que lo único que hace es alimentar una movilización hostil al Ejecutivo y que resta legitimidad a los impuestos obligatorios.