presidencialismo

El Gobierno de Castex consagra el hiperpresidencialismo francés

Exécutif — Análisis

Con el nombramiento de personalidades cercanas a Nicolas Sarkozy en puestos clave, el Gobierno elegido por Emmanuel Macron confirma su derechización. Eligiendo a Jean Castex como primer ministro, el Elíseo ha terminado desdibujando dicho cargo, concentrando todos los poderes en el presidente de la República.

El presidencialismo francés, esta necedad política

France — Opinión

En Francia, un presidente desgastado puede cambiar la situación gubernamental por su propio placer político. Este presidencialismo nos embrutece e infantiliza. En una democracia inteligente y adulta, estos cambios serían el resultado de elecciones colectivas, las de la mayoría parlamentaria o del partido mayoritario.

El presidente destituido

France — Opinión

Presidente del desorden, la penuria y las mentiras, Emmanuel Macron fracasó en sus deberes ante la prueba del Covid-19. La destitución de este presidencialismo arcaico es un imperativo político para fundar una verdadera República.

El presidencialismo, ¡he ahí el enemigo!

France — Opinión

El presidencialismo es al régimen presidencial lo que el clericalismo es a las religiones: una desposesión de los fieles, una confiscación de la fe. La voluntad de todos es reemplazada por el poder de uno solo. Mirada retrospectiva sobre el compromiso fundacional de Mediapart contra el absolutismo presidencial bajo la V República.

La democracia explicada a Emmanuel Macron

France — Opinión

Del 14 de mayo al 14 de julio, dos meses de presidencia Macron han confirmado sus políticas económicas y sociales ultraliberales. Pero también han puesto de manifiesto una práctica del poder políticamente poco liberal, como lo demuestra su actitud frente al derecho de interpelación de los medios de comunicación.

Siria: la culpa de François Hollande

International — Opinión

Pase lo que pase con la cuestión siria, la postura de Hollande será recordada como un punto de inflexión del que es necesario tomar buena nota. El presidente francés, que tenía intención de decidir él solo ir a la guerra, le ha dado la espalda con su actitud a los dos desafíos a los que debía hacer frente tras la alerta que supuso el “sarkozysmo”: la refundación democrática de nuestra República y la nueva relación con el mundo.