Teníamos razón respecto a Cuba

Por Javier Valenzuela (infoLibre)

El embargo, bloqueo o llámele como usted quiera al que Estados Unidos tenía sometido a Cuba desde hace más de medio siglo era uno de los mayores disparates de la política internacional. No es sólo que fuera cruel, injusto y condenado por la mayoría de la comunidad internacional, es que, además, era contraproducente y contrario a los intereses de Estados Unidos.

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La Guerra Fría terminó – al menos en el Atlántico – el 17 de diciembre de 2014, cuando Barack Obama, el titular de la Casa Blanca, anunció su intención de reanudar relaciones diplomáticas con La Habana y poner punto final a más de medio siglo de embargo estadounidense a Cuba. Obama puso así su primera huella en la Historia – la que se escribe con mayúscula –, terminó con un despropósito contraproducente para los mismísimos valores e intereses de su país y dio la razón a los muchos que en España, América Latina y el resto del mundo llevaban lustros pidiendo semejante cambio de rumbo.