McDonald's, el rey de la hamburguesa y de los beneficios fiscales

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Un informe elaborado por ONG europeas y norteamericanas recoge con todo lujo de detalles el modo en que la empresa de comida rápida elude el pago de impuestos en Europa desde 2009. 

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McDonald's es otra de las empresas intasables. Este término, acuñado por Mediapart hace más de dos años, alude a las multinacionales, del sector de las nuevas tecnologías pero no es exclusivo a ellas, que dominan a la perfección el arte de no pagar impuestos y que hacen auténticos juegos malabares con las leyes fiscales bordeando la legalidad. Un informe publicado el pasado 25 de febrero en Bruselas pone al descubierto que el rey norteamericano de la comida rápida no tiene nada que envidiar a expertos en optimización fiscal agresiva como Google, Apple o Starbucks.

El texto – que firman varios sindicatos europeos y norteamericanos y la ONG británica War on Want – describe con todo lujo de detalles la estrategia adoptada por McDonald's y su impacto en Europa, donde la compañía cuenta con 7.850 establecimientos que le suponen un volumen de negocio de 20.300 millones (es decir casi el 40% de los ingresos mundiales). El sistema McDonald's se articula en torno a una minúscula filial con sede en Luxemburgo, que percibe casi todos los ingresos relacionados con la propiedad intelectual del grupo. En Europa, cada establecimiento franquiciado de la marca paga al grupo una parte de su volumen de negocio por royalties, en concepto de propiedad intelectual. Y estas importantes sumas van a parar directamente a Luxemburgo, un país muy considerado con las grandes empresas, tal y como hemos publicado en diversos reportajes. 

La filial luxemburguesa de McDonald's, denominada McD Europe Franchising SARL, sólo cuenta con 13 asalariados, pero entre 2009 y 2013 su volumen de facturación fue de 3.700 millones de euros y sólo pagó... 16 millones de euros de impuestos. « Es vergonzoso ver cómo una empresa multimillonaria, que paga salarios bajos a sus empleados, también trata de eludir su responsabilidad de pagar los impuestos que le corresponden, necesarios para financiar los servicios públicos de los que dependemos todos », denuncia en un comunicado Jan Willem Goudriaan, secretario general de la Federación Sindical Europea de los Servicios Públicos (FSESP), uno de los autores del informe. « Pedimos a la Comisión Europea y a las autoridades fiscales de los diferentes países, así como a la comisión especial creada recientemente en el Parlamento Europeo, que vigile estas prácticas fiscales de McDonald's y que tome las medidas que correspondan », insiste.

En 2012 y 2013, se abonaron más de 1.000 millones de euros a McD Europe Franchising en concepto de royalties. Un negocio muy rentable para esta sociedad, que también tiene filiales en Ginebra (Suiza) y en Illinois (EEUU). Según las cuentas depositadas en Luxemburgo y a las que ha tenido acceso Mediapart, en el año 2012 obtuvo 172 millones de euros de beneficios y, en 2013, 284,3 millones. En 2012, sólo pagó un 1,8% de impuestos sobre estos beneficios, tasa impositiva que fue del 1,46% en 2013. Si el gravamen fiscal hubiese sido el de aplicación en Luxemburgo, del 29,22%, esta filial tendría que haber abonado en cinco años la nada desdeñable cifra de ¡ 1.000 millones adicionales !

¿ Qué argucia ha permitido el jugoso milagro de McDonald's ? Sobre todo, una ley aprobada en 2009 en Luxemburgo y que se ha aplicado desde el primer mes en vigor. Este incentivo fiscal, conocido con el nombre de patent box, prevé una exoneración del 80% sobre los beneficios de la utilización o de la cesión de derechos de propiedad intelectual como las patentes, las marcas o los derechos de autor. El patent box acaba de aprobarse también en Irlanda y en el Reino Unido y está en vigor ya en Luxemburgo y en Bélgica, países que ven en él una forma eficaz de atraer a las empresas a sus territorios, más aún cuando la OCDE, que ha encabezado en los últimos meses una cruzada para desmontar los sistemas de evasión fiscal utilizados por las empresas, no ha logrado hasta la fecha alcanzar un consenso para poner en marcha reglas sobre las patent boxes.

Sin embargo, la Comisión Europea ya ha pedido información a los 10 Estados miembros en los que, de un modo u otro, está en vigor este incentivo fiscal (Francia, por ejemplo, está en el punto de mira por su crédito fiscal para la investigación, también discutible). Aunque Luxemburgo inicialmente se resistió, finalmente proporcionó las informaciones solicitadas.

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