Los socialistas franceses se quedan solos en la defensa de un «frente republicano» contra Le Pen

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Después de dos días de presiones desde la sede nacional del PS y de dudas en las agrupaciones locales, una decena de listas socialistas no concurrirán a la segunda vuelta de las elecciones municipales en las ciudades donde el FN puede conseguir la alcaldía. El objetivo es facilitar la victoria de la UMP. Sin embargo, algunos candidatos se han rebelado.

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Es la enésima vez que sucede. Una vez más, en vísperas de la segunda vuelta de unas elecciones, el Partido Socialista se mete en el jardín del « frente republicano ». La idea, bastante vaga desde sus inicios, se ha interpretado de una forma u otra, según la época y el contexto, y presenta al PS de estos últimos años preso de estrategias erráticas y de improvisaciones ideológicas.

El pasado domingo 23 por la noche, el primer ministro Jean-Marc Ayrault, acompañado de la cúpula socialista, puso de inmediato sobre la mesa el debate del Frente Nacional, en lo que fue una alocución solemne : « Allí donde el Frente Nacional tenga posibilidades de alzarse con el triunfo en la segunda vuelta, el conjunto de las fuerzas democráticas y republicanas tienen la responsabilidad de crear las condiciones que lo impidan. » En resumen, en caso de que exista el riesgo de victoria del FN, y si la lista del PS ha sido la tercera más votada, por detrás de la derecha, no debe dudarse a la hora de retirar a los candidatos socialistas y hacer un llamamiento para votar a la derecha.

Qué más da si, en las agrupaciones locales, los militantes del PS lo hacen a regañadientes, por razones legítimas, o que el UMP insista en su « ni-ni » (no retirará a sus candidatos ni a favor del PS ni a favor del FN) o que llegue incluso a afirmar que no existen grandes diferencias entre el PS y el FN, tal y como ya sucedió en los escrutinios precedentes, por ejemplo, durante los escrutinios parciales de 2013, en las legislativas de 2012 en Carpentras o en las cantonales de 2011.

Las agrupaciones socialistas no comprenden porqué siempre les toca a ellas volver a empezar de cero, después de trabajar durante años para hacerse un hueco en administraciones locales que a menudo están en manos de militantes de la UMP, de ideas bastante afines al FN o al menos próximas a Marine Le Pen. Sin embargo, una y otra vez, desde la sede nacional del PS en Solférino, acecha la espada de Damocles y, en nombre de los valores republicanos, los candidatos o las listas del PS tienen que retirarse de la carrera electoral. Aunque eso suponga la desaparición de la representación socialista del consejo municipal.

El lunes y el martes, arrancaron los tareas de persuasión llevadas a cabo desde Solférino con militantes que, de la noche a la mañana, eran tildados de inconscientes, por estar demasiado inmersos en la batalla política municipal para entender el peligro de dejar las alcaldías en manos del FN.

« Tenemos unos principios en los que nos reafirmamos », sostiene Laurence Rossignol, portavoz del PS. « Se nos hace más complicado mantenernos en un contexto electoral difícil », asegura por su parte Alain Fontanel, responsable de las federaciones del PS. « Si transigimos, se nos acusará de hipócritas. Se trata de una trampa, pero hemos decidido no hacer excepciones. Incluso si en el partido no todos comparten la decisión, de este modo impedimos que la UMP alcance alianzas con el Frente Nacional; es un acto de transparencia. »

Al sureste del país, en Saint-Gilles, Perpiñán, Cogolin, Brignoles, Valréas o en Pontet, los candidatos del PS han respondido a la « transparencia » que preconiza la dirección nacional. Así, en la localidad de Fréjus, Elsa Di Méo finalmente ha cedido a las presiones de París. Sin embargo, Di Méo, entre sollozos, se ha negado a dar consignas de voto para la segunda vuelta que, pese a todo, incluirá una votación triangular [con tres formaciones] muy favorable al FN, dada la división de los dos candidatos de derecha que concurren por separado tras haber obtenido el 20% de los votos cada uno en la primera vuelta y al fracasar la idea de presentar una lista conjunta. Por su parte, en la localidad de Béziers, el socialista Jean-Michel Du Plaa finalmente ha rechazado la propuesta de concurrir en la misma lista con la UMP.

« Si aceptamos, estamos dando vía libre al Frente Nacional », justificó ante la militancia. « Algunos de los dirigentes del FN dirán que la UMP está en peligro y que lo único que busca es salvarse. No funcionará ». Y añadió, tal y como publicó Le Monde : « No conseguiremos imponernos, pero no creo que la dirección del PS expulse a sus militantes. Y, en el peor de los casos, nuestra actitud nos facilitará las cosas de cara a los electores. » Después de fusionar su lista con el Frente de Izquierda, Du Plaa ha decidido mantener su candidatura, igual que otros dos cabeza de lista de la « izquierda unida », un ecologista (en la localidad de Cavaillon, cercana a Aviñón) y un candidato independiente de izquierda (en Beaucaire, cerca de Nimes, al sur).

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