La filtración de documentos inéditos expone a Jersey, la isla de los estafadores

Por y NICKY HAGER y EIC

Gracias a 350.000 documentos confidenciales, Mediapart y el EIC revelan las prácticas fraudulentas de un proveedor de servicios offshore en Jersey, una isla anglonormanda. Préstamos falsos, fideicomisos, documentos falsos: la empresa no se detendría ante nada para ayudar a sus clientes a esconder su dinero y eludir sus obligaciones fiscales.

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La mansión Saint-John, enclavada en la campiña verde de Jersey y vendida el año pasado por 20 millones de euros, parece sacada de un cuento de hadas. Un parque de 23 hectáreas, jardines japoneses, piscina, lago, cetrería y capilla, el caserón blanco es uno de los más bonitos de la isla, un famoso paraíso fiscal vinculado a la corona británica, situado a sólo 25 kilómetros de la costa de Normandía.

Hasta su salida el pasado mes de enero, el señor de Saint-John fue, durante casi 40 años, un multimillonario canadiense llamado John W. Dick. Pese a ser un desconocido para el público en general, es una figura del mundo de los negocios que hizo fortuna en el sector inmobiliario; es el administrador de LibertyMedia, el gigante estadounidense de las telecomunicaciones y la televisión, y fue presidente del operador de satélites O3B. También es un hombre cercano al presidente de Ruanda Paul Kagame, que lo nombró embajador itinerante.

La mansión Saint-John en Jersey, antigua casa de la familia Dick y sede de la compañía fiduciaria La Hougue. © Franz Wild/TBIJ La mansión Saint-John en Jersey, antigua casa de la familia Dick y sede de la compañía fiduciaria La Hougue. © Franz Wild/TBIJ

Pero la mansión de Saint-John esconde un importante secreto. John Dick era el dueño de La Hougue, una compañía fiduciaria especializada en servicios financieros, cuyas oficinas se encontraban en el castillo. Su especialidad era la creación de fideicomisos, el instrumento financiero que ha hecho la fortuna de Jersey, ya que permite ocultar la identidad de los beneficiarios del dinero de manera aún más segura que con una compañía offshore.

Ahora se levanta el velo. Mediapart y la red European Investigative Collaborations han tenido acceso a los archivos de La Hougue, analizados en colaboración con el Bureau of Investigative Journalism, el Global Reporting Centre, el Toronto Star y Open Media. Estos documentos, que hemos bautizado como « Jersey Offshore », contienen más de 350.000 páginas de memorandos, contratos, correos electrónicos y documentos bancarios. Y revelan que la actividad de la empresa fiduciaria era facilitar la evasión de impuestos y el blanqueo de capitales a gran escala, incluso mediante la fabricación de documentos falsos. Pero la mansión de Saint-John esconde un importante secreto. John Dick era el dueño de La Hougue, una compañía fiduciaria especializada en servicios financieros, cuyas oficinas se encontraban en el castillo. Su especialidad era la creación de fideicomisos, el instrumento financiero que ha hecho la fortuna de Jersey, porque permite ocultar la identidad de los beneficiarios del dinero de manera aún más segura que con una compañía offshore.

John W. Dick, multimillonario canadiense de 82 años, fundó y fue dueño de la compañía fiduciaria La Hougue. © EIC John W. Dick, multimillonario canadiense de 82 años, fundó y fue dueño de la compañía fiduciaria La Hougue. © EIC
John Dick, a preguntas de la red europea de periodistas de investigación EIC, ha respondido, a través de sus abogados, que nunca había hecho nada ilícito y que no tenía conocimiento de ninguna « actividad fraudulenta » cometida en La Hougue. John Dick afirma que la única persona responsable de las irregularidades es su antiguo socio Richard Wigley, que estaba a cargo de la gestión operativa de la empresa y que admitió en un tribunal de Estados Unidos que había efectuado falsificaciones.

John Dick se basa en esta confesión para desacreditar las 350.000 páginas de documentos obtenidos por el EIC. « No entiende o ha decidido no entender lo que lee », responden sus abogados. John Dick también afirma que no tenemos en nuestro poder los archivos completos de La Hougue y que hay una « fuerte probabilidad de que se nos haya facilitado los documentos de forma selectiva ».

La historia de estos documentos es una novela en sí misma. Los papeles dormían en unas 300 cajas, guardadas en una pista de squash abandonada de la mansión. Nadie las había tocado desde que La Hougue trasladó su negocio a Panamá en 2007.

Las cajas fueron descubiertas por casualidad en 2012 por la hija de John Dick. En ese momento, Tanya Dick-Stock estaba tratando de averiguar cómo los fideicomisos creados por sus padres en beneficio de sus dos hijos habían perdido sus activos. Después de analizar los documentos secretos, demandó a su padre, acusándolo de malversar decenas de millones de euros de los fideicomisos familiares. John Dick lo niega formalmente y cree que su hija es una persona « poco fiable » que difunde una « versión falsa y revisionista de los hechos ».

Cajas que contienen los archivos de La Hougue, en la cancha de squash de la mansión Saint-John en Jersey. © EIC Cajas que contienen los archivos de La Hougue, en la cancha de squash de la mansión Saint-John en Jersey. © EIC

El juicio de John Dick, aplazado a causa de la covid-19, se celebrará el próximo año en Estados Unidos. Será el epílogo de siete años de una batalla legal que ha destrozado a la familia y al equipo de La Hougue. Todo el mundo ha atacado a todo el mundo, los Dicks o los exgerentes de la compañía fiduciaria, que se culpan unos a otros. Sólo están de acuerdo en un punto: efectivamente ha habido malversación.

Pero el caso no se resume en una disputa familiar entre ultrarricos. Por eso Tanya Dick-Stock y su marido Darren Stock finalmente aceptaron proporcionar los documentos completos a la red EIC, pero también asumirlo públicamente.

La pareja quiere alertar sobre Jersey, para que la isla cambie sus reglamentos y haga transparentes los fideicomisos. « Esto tiene consecuencias en todo el mundo, porque en Jersey es donde todos los criminales van a esconder su dinero. Jersey no hace nada y se tapa los ojos. ¡Esto tiene que parar! », dijo Tanya Dick-Stock al consorcio EIC.

La abogada Tanya Dick-Stock, hija del fundador de La Hougue John W. Dick. © Aviva Fried/RTS La abogada Tanya Dick-Stock, hija del fundador de La Hougue John W. Dick. © Aviva Fried/RTS

El contenido de las cajas revela como nunca antes el alcance de las prácticas fraudulentas de ciertas empresas fiduciarias y el cinismo con que facilitan las transacciones opacas. Los documentos también muestran hasta qué punto los delincuentes de cuello blanco pueden operar con impunidad en Jersey, donde el poder político está en manos de los financieros que tienen un interés personal en mantener las cosas como están.

Las autoridades de la isla hicieron la vista gorda a las actividades de La Hougue durante años y más tarde se negaron a abrir una investigación después de que Tanya Dick-Stock les proporcionara la totalidad de los documentos. Hay que decir que los jueces que han desestimado la demanda de la hija de John Dick trabajaron para La Hougue en el pasado.

La empresa estaba dirigida en el día a día por su director general británico, Richard Wigley. El credo de la empresa era la confidencialidad absoluta. « Confidencial - No guardar », puede leerse en varios documentos internos. « Por favor, destrúyase », escribió Wigley en un memorándum.

Los empleados de La Hougue limitaban las conversaciones telefónicas y se reunían con los clientes cara a cara, a menudo en hoteles de lujo, para evitar dejar cualquier rastro. También aconsejaban a los invitados que usaran direcciones de correo electrónico anónimas.

Wigley escribió a un cliente: « Ponemos sumo cuidado en garantizar la confidencialidad y nuestros clientes tienen sendos números de cuenta ». A cada cliente se le asigna un código de cuatro dígitos, para que su nombre no aparezca en los archivos.

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Esta investigación se basa en los documentos « Jersey Offshore », obtenidos por la red de medios de comunicación European Investigative Collaborations (EIC), de la que Mediapart es miembro fundador. Los datos de Jersey Offshore contienen más de 350.000 páginas de documentos confidenciales escaneados procedentes de los archivos de la empresa de servicios financieros La Hougue, con sede en Jersey, fundada por el millonario canadiense John W. Dick. Los datos son una primicia por cuanto revelan sobre los métodos de evasión fiscal y de blanqueo de capitales utilizados, en beneficio de sus clientes, por los profesionales del offshore con sede en esta pequeña isla anglonormanda, un paraíso fiscal en el corazón de Europa, situado a sólo 25 kilómetros de la costa francesa. 

Estos documentos fueron descubiertos por la hija del fundador de La Hougue, Tanya Dick-Stock, y por su marido, Darrin Stock. Proporcionaron los datos a la periodista investigadora neozelandesa Nicky Hager, que los compartió con el EIC. Los medios de comunicación miembros de la EIC analizaron los documentos durante varios meses en asociación con Open Media, la Bureau of Investigative Journalism (TBIJ), una ONG periodística con sede en Londres, el diario canadiense Toronto Star y la ONG periodística canadiense Global Reporting Centre.

El EIC envió una larga lista de preguntas al fundador y dueño de La Hougue, John W. Dick. Nos remitió una respuesta por escrito a través de sus abogados. Niega haber sido consciente de cualquier irregularidad dentro de la empresa y cree que su antiguo colaborador Richard Wigley es el único responsable. Este último, que era el director general de La Hougue, se negó, a través de sus abogados, a responder a nuestras preguntas alegando que, en su opinión, se basaban en información falsa.

Hablamos largamente y en varias ocasiones con Tanya Dick-Stock y su marido. Estas entrevistas fueron realizadas por Nicky Hager y dos periodistas de Radio Télévision Suisse (RTS), Cécile Tran-Tien y Dimitri Zufferey.