Louhossoa: la prueba de un desarme efectivo

Por y ANTTON ROUGET

El pasado 16 de diciembre, el ex ministro del Interior francés, Bruno Le Roux, se felicitaba por un nuevo « golpe » contra ETA, tras la interpelación de varias personalidades en posesión de un stock de armas de la organización terrorista en Louhossoa. En realidad, ETA aceptó transferir a la sociedad civil el proceso de « inutilización » de su armamento.

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En el País Vasco, la guerra ha terminado. Se trata del mensaje que esperaban transmitir, el pasado 16 de diciembre, cuatro militantes vascos, « artesanos de la paz », inutilizando las armas que les habían sido entregadas por representantes de la organización clandestina Euskadi ta Askatasuna (ETA). Los servicios de policía frustraron la demostración, pero dieron, involuntariamente, un nuevo impulso al fin del conflicto.