Estados Unidos, un país acobardado

Por y Javier Valenzuela

El miedo ha sido la principal motivación de los votantes de Clinton y Trump. El capitalismo salvaje y globalizado ha desvanecido la esperanza que encarnó Obama.

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Hace ocho años, la mayoría de los estadounidenses que votó a favor de Barack Obama lo hizo impulsada por un sentimiento de esperanza: su país podía ser mucho mejor que el escenario de guerras absurdas, recesión económica y retroceso de libertades y derechos en que se había convertido bajo la presidencia de Georges W. Bush. Aquella esperanza se expresaba con la electrizante fórmula del Yes We Can. Esta vez, en el primer martes después del primer lunes de noviembre de 2016, los norteamericanos que han votado a Hillary Clinton o Donald Trump han compartido el miedo como principal motivación. El hogar de los valientes (Home ot the Brave) de su himno nacional es ahora un país acobardado.