Ciudad de mujeres

Por y Lula Gómez

Desde hace casi una década funciona en Colombia una ciudad de mujeres, un espacio construido por ellas en el que rige su ley : la no violencia. Los hombres son bienvenidos, pero siempre bajo las reglas de las mujeres.

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En un lugar del Caribe colombiano, cerca de donde García Márquez situaría Macondo, existe una zona habitada y gobernada por mujeres. No son guerreras ni amazonas ; todo lo contrario, son feministas y pacifistas. La ciudad (100 casitas, todas iguales, de 70 metros cuadrados : dos habitaciones, una sala, cocina, baño y un patio) está en Turbaco, a unos 20 minutos de Cartagena de Indias. Sus lideresas, y son ellas las que insisten en el adjetivo en femenino y en plural, son madres de familia desplazadas por el conflicto que desangra el país desde hace 50 años. Son las más pobres del país (indígenas, negras, mulatas…), mujeres que tuvieron que huir de la guerra arrastrando a sus hijos sin un lugar donde refugiarse. Sin casa y sin nada a lo que agarrarse, decidieron organizarse, pensaron que juntas podrían tener más fuerza para demandar. Entonces, no sabían muy bien qué.