Los nietos de los republicanos

Por y Diego Barcala

Una revolución silenciosa ha convertido a la sociedad española en más republicana que hace unos años. Así, el espíritu que invadió el 14 de abril de 1931 se presenta ahora en forma de mareas y marchas por la dignidad. La tricolor es uno de los símbolos de la indignación.

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El cronista catalán Josep Pla (Palafrugell 1897-Llufríu 1981) subió desde Neptuno a Cibeles y encontró izada una bandera inusual, roja, amarilla y morada en el Palacio de Comunicaciones. La República había llegado en martes y la gente de Madrid reaccionó con perplejidad y entusiasmo. « Se empiezan por oír las primeras notas de La Marsellesa. Después, constata que un grupo de ciudadanos comienza a entonar el Himno de Riego. El pueblo ignora ambas canciones. Desafinan. El conocimiento de la letra es escaso. Cantan mal. Da Igual. Ya lo harán mejor más adelante », escribió Pla de aquellas primeras horas primaverales del 14 de abril de 1931 en sus valiosas crónicas recogidas en el libro Madrid. El advenimiento de la República.