La ONU, incapaz de reprimir los escándalos sexuales en misiones internacionales

Por DELPHINE BAUER y HÉLÈNE MOLINARI

En los últimos años, personal de Naciones Unidas, civil y militar, destinado en misiones de paz, ha sido acusado de cientos de abusos y de agresiones sexuales. Estos escándalos recurrentes manchan la credibilidad del organismo internacional. Porque, pese a las promesas de « tolerancia cero », el número de víctimas no deja de aumentar. La investigación de « Zero Impunity » nos traslada a las entrañas de un organismo que sabe gestionar la impunidad.

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« Llame a Camille [nombre supuesto], dígale que es una amiga de la facultad. Háblele en francés. Espera su llamada ». Hace diez años que Camille es funcionario de la ONU. En Manhattan, frente a la sede de Naciones Unidas, acepta hablar, durante cuatro horas, de las disfunciones del sistema disciplinario interno del que forma parte. Dicho mecanismo tiene por objeto instruir y sancionar los casos de agresiones sexuales que ponen en entredicho a empleados de Naciones Unidas.