Aurora ultra en Europa

Por y Javier Valenzuela

El matonismo de ultraderecha se está convirtiendo en una grave amenaza a la seguridad ciudadana de Europa. Desde la matanza del neonazi noruego Anders Breivick del verano de 2011 al asesinato la semana pasada de un rapero por un fanático del Amanecer Dorado griego, pasando por el asalto a la sede madrileña de la Generalitat perpetrado el pasado 11 de septiembre por una banda de falangistas, las agresiones se multiplican en el continente. 

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El matonismo de ultraderecha se está convirtiendo en una grave amenaza de raíz política e ideológica a la seguridad ciudadana de Europa. Desde la matanza del neonazi noruego Anders Breivick del verano de 2011 al asesinato el 18 de septiembre de un rapero por un fanático del Amanecer Dorado griego, pasando por el asalto a la sede madrileña de la Generalitat perpetrado el pasado 11 de septiembre por una banda de falangistas, las agresiones ultraderechistas contra rojos, gais, artistas, inmigrantes y demás « enemigos de la civilización blanca y cristiana » se multiplican en el continente. Lo hacen al amparo de una amplia tolerancia de las autoridades y los medios de comunicación europeos, en su gran mayoría conservadores.