Los contribuyentes siempre pagan los rescates bancarios

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El Santander ha comprado a precio de saldo el banco portugués Banif, pero a los contribuyentes portugueses la operación les ha salido por casi 3.000 millones. La historia se repite. En lo sucesivo, el grupo bancario que preside Ana Patricia Botín va a controlar el 15% del mercado de Portugal, bajo la marca de Santander Totta, con lo que se convierte en el segundo banco privado del país.

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Cuando de liquidar los desastres de la banca se trata, siempre acaban pagando los contribuyentes. El pasado domingo 20 de diciembre, el Santander se hizo por 150 millones de euros con el Banco Internacional de Funchal (Banif) de Portugal, mientras la Comisión Europea daba el visto bueno de inmediato a un plan de reestructuración de la entidad bancaria, que pone en peligro las finanzas públicas portuguesas, por un montante máximo de ¡3.000 millones de euros! El Ejecutivo socialista de Antonio Costa, que gobierna en minoría y ha tomado esta decisión sin contar con el respaldo de sus socios parlamentarios de la « izquierda de la izquierda », ha presentado con carácter de urgencia un presupuesto rectificativo para refinanciar el rescate.