Los bancos centrales, sacudidos por el temor a la inflación

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Las perturbaciones en todo el sistema de producción mundial, tras la crisis sanitaria, han provocado una repentina subida de los precios. ¿Se trata de una inflación transitoria, como defienden los bancos centrales? ¿O es un peligro subestimado, como denuncian los opositores que piden un cambio rápido de las políticas monetarias?

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Bastó una cifra para electrizar el mundo financiero y poner en alerta a los bancos centrales. La semana pasada, el índice de precios al consumo en Estados Unidos marcaba una subida del 4,2% en abril, su mayor incremento desde 2008. Aunque la comparación se hizo con el punto más bajo de abril de 2020, en pleno confinamiento mundial, el anuncio supuso un shock; aunque el alza de los precios al consumo en la zona euro, que acaba de salir del confinamiento, siga siendo muy comedida (+1,6%). En un mundo que olvidó durante varias décadas lo que es el aumento de los precios, amenazado incluso desde la crisis de 2008 por la deflación, este aumento es demasiado sorprendente. No ha hecho falta más para hacer sonar la alarma: la inflación vuelve.