El affaire Urvoas o la justicia sumisa

Por

Durante las últimas semanas en su cargo, Jean-Jacques Urvoas, ministro de Justicia durante la presidencia de François Hollande, transmitió información confidencial sobre una investigación policial centrada en presuntos fraudes fiscales, blanqueo de capitales y tráfico de influencias, al principal sospechoso: un diputado, Thierry Solère, exmiembro del partido conservador Los Republicanos. El affaire Urvoas pone de manifiesto la falta de independencia de los fiscales franceses, sujetos estatutariamente, jerárquicamente y funcionalmente al poder ejecutivo.

Acceso a los artículos es sólo para suscriptores.

Podría ser la versión judicial de la paradoja del huevo y la gallina (¿Qué fue primero la gallina o el huevo?). En el affaire Urvoas, encontramos el huevo: la culpa personal de un hombre, Jean-Jacques Urvoas, ministro de Justicia entre enero de 2016 y mayo de 2017 bajo la presidencia de François Hollande, que, mientras ejercía su cargo, no encontró mejor ocupación que transmitir al diputado macronista Thierry Solère (exmiembro del partido conservador Los Republicanos) un documento confidencial del mismo Ministerio sobre una investigación judicial en curso sobre su persona. El tiempo dirá si el gesto del entonces ministro es considerado como un delito penal.