Brasil paga caro los errores del partido de Lula

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La victoria de Bolsonaro pone de manifiesto los numerosos errores cometidos por el Partido de los Trabajadores durante sus trece años en el poder. El PT pensó que podría escapar de los conflictos de clase. La formación sucumbió a las reglas del juego político, abrazando lo peor de ellas: la corrupción. Promovió el culto del líder. Y, sobre todo, dejó que los conservadores ganaran la batalla de la hegemonía cultural.

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La elección de Jair Bolsonaro como presidente del país más importante de América Latina no es una sorpresa, ya que así lo pronosticaban todos los sondeos. Sin embargo, hay dos escenas, vividas tras al anuncio de los resultados, que han contribuido a aumentar la angustia de millones de brasileños aturdidos. En la primera se ve cómo Jair Bolsonaro se dispone a dirigirse a la población como presidente electo. Pero, en lugar de tomar la palabra, se la da al pastor evangélico Magno Malta –también senador y uno de sus asesores más cercanos– para que dirija una plegaria, retransmitida en directo.