Por qué el Ejército de Birmania se ha quitado de en medio a Aung San Suu Kyi

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Icono de la lucha pacífica contra la dictadura militar birmana, la conocida como Dama de Rangún había creído que podía colaborar con los generales para garantizar la transición a la democracia. Incluso guardó silencio ante los crímenes perpetrados por el Ejército, especialmente contra los rohingyas. En vano: Aung San Suu Kyi ha sido detenida por los militares que pasan a asumir todos los poderes. 

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El lunes por la mañana, la exdisidente birmana Aung San Suu Kyi, primera ministra desde 2016, fue detenida por el Ejército. Tal vez inspirado por Donald Trump, el general Min Aung Hlaing, comandante en jefe de las Fuerzas Armadas birmanas, en estos momentos amo y señor del país, acusa, sin pruebas convincentes, a la Liga Nacional para la Democracia (LND), el partido de Aung San Suu Kyi, de hacer trampas en las elecciones parlamentarias de noviembre de 2020. En realidad, no acepta que el Partido Solidaridad y Desarrollo de la Unión (PSDU), formación diseñada para servir a los intereses del Ejército, haya sido derrotado en las elecciones. La LND obtuvo 396 de los 476 escaños del Parlamento –el 82% de los diputados–, mientras que el PSDU tuvo que conformarse con 33 representantes, además del 25% de los escaños asignados automáticamente al Ejército, conforme a la Constitución birmana de 2008.