«La estrategia de Israel es aplazar cualquier solución política»

Por

La ofensiva aérea lanzada por la aviación de Israel sobre la Franja de Gaza este miércoles ha causado la muerte de al menos un centenar de personas, mientras aumenta la tensión entre israelíes y palestinos. ¿ A qué se debe ? Estas son las respuestas del investigador francés Jean-François Legrain.

Artículo en acceso libre. Descubre y lee todo en Mediapart Abonarse

En Oriente Medio, la tensión volvió a aumentar el pasado viernes 4 de julio. A pesar de que Egipto trató de mediar para recuperar la calma entre Israel y Hamás, el lanzamiento de proyectiles de mortero en el sur de Israel no cesó. En Cisjordania, miles de personas despedían al joven palestino muerto. La víspera se habían producido nuevos enfrentamientos en el barrio árabe de Shuafat, en Jerusalén.

© Ayman Mohyeldin
El ejército de Israel, que acusa a Hamás de estar detrás del asesinato, el pasado 12 de junio en Cisjordania, de tres jóvenes israelíes, desplegó refuerzos en la Franja de Gaza, después de varios bombardeos esporádicos. Según el testimonio de un portavoz del ejército israelí, recogido por la agencia Reuters, se trata de « posiciones defensivas » situadas en localidades del sur del país alcanzadas por cohetes lanzados desde la Franja de Gaza. « Nuestros movimientos están dirigidos a apaciguar la situación, pero también estamos preparados por si [los palestinos] no se apaciguan », declaró la misma fuente.

Abu Ubaida, portavoz del brazo militar de Hamás, acusa a Israel de violar el alto el fuego alcanzado en 2012 y advierte de que responderá en consecuencia. ¿ Cómo se explica la radicalidad de la sociedad israelí y el avanzado estado de descomposición por el que pasa el Movimiento Nacional Palestino ? Jean-François Legrain, investigador del CNRS/Ireman (instituto de investigaciones y de estudios sobre el mundo árabe y musulmán, por sus siglas en francés) responde en esta entrevista a esas cuestiones. 

Mediapart. ¿ Le sorprende la aceleración de los acontecimientos (racismo, llamamientos al asesinato) tras los funerales en Israel por los tres jóvenes israelíes ?

Jean-François Legrain. En Israel existe un proceso de « individualización » muy fuerte cuando se secuestra o asesina a ciudadanos y a soldados. Se produce una exaltación de las personas, las autoridades hacen hincapié en su biografía, se hace intervenir a las familias ; todo ello gira en torno a la idea de que : « Israel no abandona nunca a uno de sus ciudadanos y se moviliza por su protección. » De forma paralela, se difunde la idea de que los palestinos no sienten el mismo respeto por las personas. Se organizan grandes fiestas nacionales para estrechar lazos en sociedad, para generalizar la idea de que existe una amenaza permanente a la que debe hacer frente el Estado de Israel y, por tanto, de la solidaridad necesaria con la que debe contar el Estado en el seno de la comunidad internacional.

La paradoja de la situación actual radica en que las autoridades se encuentran superadas por la amplitud del fenómeno de identificación con las víctimas y con los llamamientos a la venganza. Se ha producido el asesinato del joven palestino, se ha desplegado a la policía para tratar de proteger a los palestinos. Ha ocurrido algo rarísimo : Netanyahu ha llamado a la calma a los israelíes.

La clase política dirigente, ¿ se podría ver superada por la radicalidad de una parte de la población ?

Hay una clase dirigente que juega con fuego, pero no es nada nuevo. Si se estudia la política israelí llevada a cabo estos últimos años, está concebida para deslegitimar a Mahmud Abbas, aun cuando Israel necesita de la existencia de la Autoridad Palestina que este preside. En lo que respecta a la ceremonia de inhumación de los tres israelíes, los brotes racistas y los nacionalismos exacerbados posteriores, efectivamente fueron un desliz. Sin embargo, hace años que asistimos a la derechización de la sociedad israelí en su conjunto. En el Gobierno actual hay miembros de la extrema derecha.

Se tiene la sensación de que las declaraciones de Netanyahu son más comedidas que las realizadas en vísperas de la operación Plomo Fundido, en la Franja de Gaza, en diciembre de 2008.

Si Israel hubiese decidido iniciar una escalada militar, lo habría hecho ya. Ahora bien, hemos asistido, si se puede decir así, a reacciones « habituales ». Entre Plomo Fundido y la situación actual, los contextos son diferentes. Por un lado, el secuestro de israelíes ha ocurrido en Cisjordania y no en Gaza o en la frontera. No se ve a Israel bombardeando Cisjordania. Es más improbable porque, insisto, Israel necesita a la Autoridad Palestina. Tras el secuestro de los tres israelíes, se ha producido una cooperación militar con los palestinos y, hasta donde yo sé, sin restricciones.

¿ Por qué necesita Israel a la Autoridad Palestina, aun cuando trata de desacreditar a su presidente, Mahmud Abbas ?

Es paradójico pero hay que tener en cuenta dos elementos, Hamás también es la Autoridad Palestina, ya que ha obtenido la mayoría absoluta en número de votos y de escaños en las últimas elecciones legislativas. Por esa razón, la Autoridad Hamás de Gaza debería ser la Autoridad Palestina, en lugar de la instalada en Ramala, donde se encuentra la presidencia.

Desde 2007, incluso 2005, Israel tiene en marcha una política dirigida a no dar respuesta alguna a las demandas palestinas de reconocimiento de sus derechos nacionales. Estos derechos han sido reconocidos por la ONU, pero Israel sigue negándoselos y no quiere ponerlos en marcha. Israel aboga por la separación de la Franja de Gaza y Cisjordania. Por eso Ariel Sharon decidió retirar a los colonos y al ejército de la Franja de Gaza en 2005. Israel consideraba, pese a ser falso desde el punto de vista del derecho internacional, que ya no era una potencia ocupante en este territorio. En ese momento marcaba claramente diferencias con Cisjordania.

Esta estrategia se ha visto completada, si se puede decir así, en 2007, con las tensiones entre Hamás y Al Fatah. Al Fatah, con el apoyo de EEUU, orquestaba un golpe de Estado, para derrocar a Hamás. Tres días antes de la fecha inicialmente prevista, se filtró a la prensa israelí documentos sobre la preparación de dicho golpe de estado. Hamás tomó el control de la seguridad en la Franja de Gaza. Desde entonces, existe una especie de pacto no escrito, entre Hamás y el Gobierno israelí, según el cual Hamás es responsable de la seguridad de la frontera con Israel. Como no hacen suficientemente bien su trabajo, se produce la intervención israelí para recordarles la función que deben desempeñar. Lo vimos el pasado 2 de julio con el lanzamiento del cohete sobre la ciudad de Sderot y los ataques aéreos posteriores. 

Continùa leyendo en Mediapart Acceso ilimitado al periódico participación libre en el club Abonarse