El 'partygate' de Boris Johnson, una muñeca rusa de escándalos en Downing Street

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Más allá de las fiestas clandestinas celebradas en pleno confinamiento, hay otros asuntos que han empañado su reputación y que ponen de manifiesto el control que ejerce el sector privado en sus políticas. El líder británico intenta evitar una moción de censura en su contra, pero cada vez son más los diputados conservadores dispuestos a apoyarla;

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Una vez más, Boris Johnson ha intentado rebajar la presión en el escándalo del Partygate que amenaza con llevárselo por delante. En una entrevista concedida a Sky News el martes, respondió a las acusaciones del que fuera su asesor cercano Dominic Cummings, que se ha convertido en uno de sus rivales políticos más temible.