¿Por qué Bruselas no consigue acabar con el «croissant pobre»?

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Los escondrijos de Salah Abdeslam y de los hermanos El Bakraoui en Forest o en Molenbeek, o incluso los registros efectuados en Schaerbeek la semana pasada tienen algo en común. Todos estos lugares se encuentran en el denominado «croissant pobre» de Bruselas, la zona más depauperada de la capital europea, con una tasa de desempleo juvenil que supera el 30%. Aquí la historia de 25 años de políticas sociales que han fracasado en toda la región. 

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De nuestro enviado especial en Bruselas (Bélgica).- Durante los 126 días que permaneció huido, Salah Abdeslam se ocultó en, al menos tres sitios: en la calle Bergé, en Schaerbeek (al norte de Bruselas); en la calle Quatre-Vingts, en Molenbeek (donde fue detenido) y, todo apunta, a que también se escondió en Forest (al sur de la capital). Este último apartamento, registrado el 15 de marzo, había sido alquilado supuestamente por Khalid El Bakraoui, uno de los kamikazes que atentaron en Bruselas el 22 de marzo. Tras volver de París, el 14 de noviembre de 2015 por la mañana, Abdeslam se dirigió a la plaza Bockstael, otra comuna del norte de Bruselas (Laeken), antes de encaminarse a la plaza Lehon, en Schaerbeek. Finalmente, el martes por la noche se realizaron nuevos registros en otra vivienda situada en el número 4 de la calle Max-Roos, también en Schaerbeek, donde se hallaron explosivos y, en una papelera de las inmediaciones, un ordenador que pudo haber sido depositado por Ibrahim El Bakraoui.