Los escuadrones de la muerte del presidente de Perú

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Mediapart ha tenido acceso a la investigación abierta sobre las acciones militares llevadas a cabo a las órdenes de Ollanta Humala en la base antisubversiva que dirigía en 1992. La causa investiga una decena de secuestros y de homicidios. Otra investigación demuestra que el entorno de Humala ofreció dinero a varios denunciantes para hacer que estos se retractasen.

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Lima, de nuestro enviado especial.   La espada de Damocles pende sobre el presidente Ollanta Humala. Más de una decena de personas han denunciado el secuestro de un hijo, de un hermano o de una hermana o las torturas infringidas por militares que se encontraban a sus órdenes, en 1992, en la base antisubversiva de Madre Mía. El entonces capitán, Ollanta Humala, conocido como Carlos era el militar de mayor rango de la base. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) presentó en junio de 2010 la denuncia de Teresa Ávila, hermana de Natividad – secuestrada junto con su marido, Benigno, el 17 de junio de 1992 – y presumiblemente ejecutada seis días después en las inmediaciones de la base militar.